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Temblor en el Parkinson: ¿por qué es el síntoma más conocido?

Giovana Femat Roldán 23 de enero de 2025 Padecimientos

Temblor en el Parkinson: ¿por qué es el síntoma más conocido?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico crónico que afecta al sistema nervioso en distintos órganos, no sólo al cerebro. Este padecimiento tiene un impacto significativo en el movimiento y la coordinación, siendo el temblor en reposo uno de sus síntomas más reconocidos. 

Síntomas motores y no motores del Parkinson

Los síntomas motores son aquellos que afectan directamente la capacidad de moverse. En el caso del Parkinson, hay 4 definitorios:

  • Temblor en reposo:

Es un movimiento involuntario característico de esta enfermedad que suele comenzar en un sólo lado del cuerpo (temblor unilateral) y aparece cuando los músculos están relajados (en reposo).

  • Rigidez muscular:

Las extremidades se sienten tensas o “tiesas”, lo que limita la movilidad.

  • Bradicinesia:

Es la lentitud de los movimientos, lo que dificulta actividades cotidianas como abotonarse una camisa.

  • Inestabilidad postural:

Aparece en etapas avanzadas del Parkinson, se acompaña de problemas del equilibrio y caídas.

Sin embargo, esta enfermedad no se limita a los síntomas motores. Los síntomas no motores son los trastornos del sueño, estreñimiento, pérdida del olfato y trastornos afectivos, por mencionar sólo algunos. Aunque estos síntomas no son evidentes al inicio, son clave para comprender la progresión de la enfermedad y tienen mayor peso en el deterioro de la calidad de vida.

Cabe destacar que la rigidez, la bradicinesia y los problemas de equilibrio también afectan a la calidad de vida. Por ello, es esencial comprender que el Parkinson es más que un temblor, ya que incluye una amplia variedad de síntomas no motores y motores que requieren un manejo integral.

¿Cómo se llega al diagnóstico?

El temblor en reposo es el primer síntoma motor en aproximadamente el 70% de los casos diagnosticados. El temblor representa una alteración evidente en la función motora, generando una percepción inmediata de que hay alteraciones en el sistema nervioso, tanto por el paciente como por quienes los rodean. 

La mayoría de las personas busca atención médica debido a problemas relacionados con el temblor en reposo o la bradicinesia. El temblor puede ser tan notorio que a menudo se asocia automáticamente con la enfermedad de Parkinson, pero no todas las personas con temblor tienen esta enfermedad. Por ejemplo, el temblor esencial, otro trastorno del movimiento, puede confundirse con el temblor de características parkinsonianas, pero tiene otras cualidades, como aparecer durante el movimiento activo de las extremidades. 

El diagnóstico del Parkinson se basa en una evaluación clínica detallada de síntomas motores y no motores. Un profesional de la salud examina los síntomas y busca señales específicas de la enfermedad. A menudo son necesarios los estudios de gabinete, como resonancias magnéticas, para descartar otras posibles causas del temblor, como el temblor esencial o efectos secundarios de medicamentos.

Descartar las condiciones dentro del diagnóstico diferencial de temblor es importante porque no todos los temblores son iguales. Algunas causas diferentes al Parkinson son alteraciones metabólicas como hipertiroidismo, uso de medicamentos con este efecto adverso, entre otras. Es crucial hacer el diagnóstico con precisión puesto que el Parkinson se asocia con neurodegeneración y un tratamiento incorrecto podría no mejorar los síntomas o incluso empeorarlos. 

Tratamiento del Parkinson

El manejo del Parkinson tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas. Existen diferentes opciones de tratamiento pero la terapia farmacológica es la más común. Con los medicamentos se busca compensar la deficiencia de dopamina, una sustancia química (neurotransmisor) que ayuda a las neuronas del cerebro a comunicarse para coordinar los movimientos. 

A continuación se describen algunos de los tratamiento farmacológicos más comunes: 

  • La levodopa es el medicamento más efectivo para tratar los síntomas del Parkinson, para evitar que se degrade antes de llegar al cerebro, se combina con inhibidores de las enzimas con esta función, como carbidopa. 
  • Los agonistas dopaminérgicos son medicamentos que imitan la acción de la dopamina al estimular directamente sus receptores en el cerebro, ejemplos son el pramipexol o parches de rotigotina. 
  • Los inhibidores de la enzima MAO-B son fármacos que prolongan el efecto de la dopamina en el cerebro. Los más comunes son la rasagilina y selegilina.

Además, se recomiendan terapias complementarias como la fisioterapia y la terapia ocupacional. En algunos casos, la cirugía de estimulación cerebral profunda, puede considerarse para manejar los síntomas resistentes a los medicamentos. 

Conclusión

El temblor es el síntomas más conocido y fácil de identificar en una persona, pero la enfermedad de Parkinson abarca una compleja interacción de problemas neurológicos que afectan múltiples áreas de la vida. Un diagnóstico temprano y un enfoque de tratamiento integral pueden marcar la diferencia en la experiencia de las personas que viven con esta enfermedad.