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Señales tempranas que podrían indicar Parkinson

Giovana Femat Roldán 12 de marzo de 2025 Padecimientos

Señales tempranas que podrían indicar Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico que afecta el control de los movimientos y que, en sus etapas iniciales, puede pasar desapercibido al ser confundido con cambios propios del envejecimiento o fatiga ocasional. Reconocer las señales tempranas es fundamental para obtener un diagnóstico oportuno y así iniciar un tratamiento que ayude a controlar los síntomas, permitiendo una mayor autonomía y calidad de vida.

¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza principalmente por la disminución de dopamina en el cerebro, un neurotransmisor esencial para coordinar los movimientos. La pérdida de esta sustancia conduce a alteraciones tanto en los movimientos (síntomas motores) como en diversas funciones automáticas del organismo (síntomas no motores).

Aunque no existe una cura definitiva, el manejo temprano y adecuado de los síntomas puede mejorar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.

Síntomas motores

Los síntomas motores son, en general, los más evidentes y los que suelen alertar al paciente y a sus familiares.

  • Temblores

Uno de los primeros indicios es la presencia de temblores que aparecen en reposo, suele iniciar en una extremidad como la mano, y con el paso de meses a años se agregando en las demás extremidades. En etapas tempranas los temblores son leves, y deben generar sospecha y motivar una consulta médica con un neurólogo.

  • Rigidez

Otro síntoma característico es la rigidez. Las personas con rigidez pueden experimentar una sensación de resistencia al mover sus extremidades, lo que puede dificultar la realización de actividades cotidianas.

  • Bradicinesia

Esta rigidez se acompaña con frecuencia de la lentitud de movimientos, fenómeno conocido clínicamente como bradicinesia. La lentitud de movimientos afecta desde tareas simples, como abotonarse la camisa, hasta acciones más complejas, interfiriendo en la autonomía del individuo.

  • Cambios en la escritura

Además, en etapas iniciales se pueden observar cambios en la escritura. La caligrafía suele volverse más pequeña y apretada, lo cual es un indicativo que muchos neurólogos asocian con el inicio del Parkinson.

  • Cambios en la voz

Junto a esto, el cambio en la voz es otro síntoma revelador; la voz del paciente puede volverse más monótona y carecer de la entonación habitual, haciendo que la comunicación se vea afectada.

  • Dificultad para caminar

La dificultad para caminar es otro síntoma que preocupa, ya que se manifiesta en un andar inestable. Esta dificultad para caminar suele ir acompañada de una pérdida del equilibrio, lo que incrementa el riesgo de caídas y lesiones.

  • Alteración en la expresión facial

La estabilidad se ve además comprometida por la disminución en el parpadeo y la alteración en la expresión facial, síntomas que se traducen en un semblante inexpresivo o «enmascarado».

  • Rigidez en extremidades

Por otro lado, la rigidez en las extremidades y los problemas de postura son factores que agravan la limitación en la movilidad y pueden ser detectados incluso en una evaluación clínica sencilla. Estos síntomas que afectan la marcha suelen presentarse en estadios más avanzados.

Si se presentan desde un inicio hacen sospechar de otros trastornos neurológicos similares al Parkinson, que, de igual manera, se requiere la valoración por un neurólogo para un diagnóstico certero.

Síntomas no motores

Aunque los síntomas motores son los más notorios, el Parkinson también se manifiesta a través de síntomas no motores que pueden presentarse años antes de los signos más evidentes.

  • Trastornos del sueño

La dificultad para dormir (insomnio) es un síntoma frecuente. Muchas personas experimentan alteraciones en su patrón de sueño, entre las que se incluyen los trastornos del sueño REM, estos se manifiestan como sueños vívidos en donde la persona parece actuar los sueños llegando a hablar, gritar o patear durante el sueño.

Normalmente la persona que lo padece no es consciente de estos síntomas, por lo que es importante preguntar a la pareja o algún otro familiar si presenta alguno de estos síntomas. Estos trastornos no solo afectan la calidad del descanso, sino que también pueden contribuir a un ciclo de somnolencia diurna y a la irritabilidad.

  • Pérdida del olfato

La pérdida del sentido del olfato es un síntoma menos conocido pero muy relevante. La incapacidad para detectar olores, a menudo pasada por alto, puede ser uno de los primeros indicios de que el sistema nervioso está siendo afectado.

  • Estreñimiento

Otro síntoma no motor que merece atención es la constipación. Los cambios en la función intestinal pueden ocurrir incluso antes de que se manifiesten los síntomas motores.

  • Salud mental

Sumado a esto, es habitual que los pacientes presenten ansiedad y depresión. Estos estados emocionales complican el cuadro general del Parkinson y afectan el bienestar y la motivación para seguir con las terapias recomendadas.

La importancia de reconocer las señales tempranas

La detección precoz del Parkinson permite iniciar intervenciones que pueden mejorar los síntomas. Por ello, es esencial estar atentos a síntomas tan variados como:

  • Los temblores leves
  • La rigidez
  • La lentitud de movimientos
  • Los cambios en la escritura.

Asimismo, prestar atención a indicadores no motores, como:

  • La dificultad para dormir
  • Pérdida del sentido del olfato, resulta clave para un diagnóstico temprano.

En la consulta médica, es importante que los profesionales pregunten no solo por los síntomas evidentes, sino también por aspectos menos notorios, como la disminución en el parpadeo o la alteración en la expresión facial. Además, la evaluación del estado emocional, considerando la presencia de ansiedad y depresión, contribuye a un abordaje integral del paciente.

En definitiva, la clave está en la observación y el seguimiento constante. Estar alerta a cada indicio, desde los cambios en la escritura hasta la dificultad para caminar, puede hacer la diferencia entre un diagnóstico tardío y uno que permita implementar estrategias efectivas de manejo.

La información es poder, y en el caso del Parkinson, reconocer las señales tempranas es el primer paso hacia una vida mejor informada y más saludable.