Haz tu cita por WhatsApp

Agendar Cita

Características de la Quinta etapa del Parkinson

Giovana Femat Roldán 26 de agosto de 2024 Padecimientos

Características de la Quinta etapa del Parkinson

La enfermedad de parkinson puede describirse por etapas conforme va progresando la enfermedad. las etapas son las siguientes:

ETAPA I

Etapa inicial de la enfermedad de parkinson, la persona presenta sintomatología leve la cual no interfiere con las actividades del dia a dia, los trastornos del movimiento como el temblor ocurren en un solo lado del cuerpo, se producen cambios en la postura, la marcha y las expresiones faciales.

ETAPA II

Los síntomas avanzan y empiezan a empeorar. El temblor, la rigidez y demás síntomas motores afectan a ambos lados del cuerpo. Es evidente las alteraciones de la marcha y la psotura. La persona aún puede vivir sola, pero las tareas del día a día son más difíciles.

ETAPA III

Es considerada la etapa intermedia, empieza a empeorar las dificultades con el equilibrio y la lentitud en los movimientos. se vuelven frecuentes las caídas, empieza a tener dificultades para vestirse y poder comer.

ETAPA IV

En este punto los síntomas son graves y limitantes. Se requerirá de un andador para poder andar, se vuelve dependiente para las actividades diarias ya que no puede valerse por sí misma.

ETAPA V

Esta es la etapa más avanzada, la rigidez en las piernas puede hacer que sea imposible pararse o deambular. Requiere ayuda permanente para moverse con autonomía.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson (EP) es un proceso neurodegenerativo complejo de aparición en la edad adulta y que constituye la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente por detrás de la demencia tipo Alzheimer. Su etiología es desconocida y, en términos generales, la causa subyacente sería la combinación de factores ambientales y genéticos.

Su base anatomopatológica se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra pars compacta (SNpc) del mesencéfalo, así como la presencia de inclusiones intracelulares llamadas cuerpos de Lewy, que están formados por agregados insolubles de proteína alfa-sinucleína anormalmente plegada. El resultado de dicha neurodegeneración es la denervación dopaminérgica de las proyecciones de la SNpc hacia el núcleo estriado, lo que condiciona una alteración en la fisiología normal de los ganglios basales (GB) que origina las principales manifestaciones de la enfermedad.

¿Cuándo sospechar de la enfermedad de Parkinson?

La EP se caracteriza clínicamente por la presencia de la tríada motora acinesia o lentitud de movimientos, temblor de reposo y rigidez y por ello ha sido clásicamente considerada y estudiada como un trastorno motor. Sin embargo, en las últimas décadas, ha aumentado el reconocimiento de manifestaciones no motoras como la apatía, el deterioro cognitivo o los síntomas disautonómicos entre otros.

¿Qué factores se asocian a la enfermedad de Parkinson?

La mayoría de los casos de la enfermedad de Parkinson son esporádicos, siendo el envejecimiento el principal factor de riesgo. Por otra parte, son conocidas algunas formas de EP causadas por una mutación genética específica. En el caso de la EP de inicio joven (<40 años) que representan alrededor del 5% de los pacientes con EP 23, la probabilidad de un origen genético es mayor que en los de inicio más tardío y principalmente se asocian a una herencia autosómica recesiva.

En los pacientes con EP de inicio anterior a los 45 años, la mutación más común es la del gen de la parkina, presente en el 50% de los casos familiares y en el 15% de los esporádicos. Además, algunos factores ambientales como la exposición a pesticidas o traumatismos cráneo-encefálicos repetidos han sido asociados a un aumento de riesgo, mientras que otros como el consumo de cafeína, tabaco o alcohol, o la toma de antiinflamatorios no esteroides podrían ser factores protectores.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo complejo y de presentación heterogénea. Aunque aún no se dispone de ningún fármaco que enlentece la progresión de la enfermedad, existe un arsenal terapéutico extenso y eficaz para el control sintomático en cada una de sus fases, por lo que es importante realizar un diagnóstico preciso así como un correcto manejo de fármacos que garantice un estado óptimo en los paciente que la sufren.

El fármaco por excelencia es la levodopa pero debido a la neurodegeneración progresiva no es suficiente el tratamiento farmacológico por lo cual se requiere la participación de la neurorehabilitación para su tratamiento, mediante la neurorehabilitación física para mejorar la rigidez, la marcha, la postura y reducir el riesgo de caídas. Actualmente se están investigando protocolos con estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) para la mejora de los síntomas.