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¿Qué personas son propensas a tener Parkinson?

Giovana Femat Roldán 26 de febrero de 2024 Padecimientos

¿Qué personas son propensas a tener Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno común que afecta la capacidad del cerebro para controlar el movimiento. Esta enfermedad empeora progresivamente con el tiempo, aunque la tasa de empeoramiento varía mucho de una persona a otra.

La enfermedad de Parkinson es muy común en general y ocupa el segundo lugar entre las enfermedades cerebrales degenerativas relacionadas con la edad. También es la enfermedad cerebral motora (relacionada con el movimiento) más común. Los expertos estiman que afecta al menos al 1% de las personas mayores de 60 años en todo el mundo. 

¿Cuál es la causa de la enfermedad de Parkinson?

Se desconoce la causa de la enfermedad de Parkinson. Normalmente, existen células nerviosas (neuronas) en el cerebro que producen una sustancia química llamada dopamina, que ayuda a controlar el movimiento. En las personas con enfermedad de Parkinson, estas neuronas se degeneran lentamente y pierden su capacidad de producir dopamina. Como resultado, los síntomas se desarrollan gradualmente y tienden a agravarse con el tiempo. No está claro cómo o por qué estas neuronas dejan de funcionar correctamente. 

¿Existen factores de riesgo para la enfermedad de Parkinson?

Edad

Por lo general, la enfermedad de Parkinson comienza en la mediana edad o en la vejez. Además, el riesgo aumenta con la edad. Las personas generalmente desarrollan la enfermedad alrededor de los 60 años o más. Si una persona joven tiene la enfermedad de Parkinson, el asesoramiento genético puede ser útil para tomar decisiones sobre planificación familiar

Factores genéticos

Si bien la mayoría de los casos de enfermedad de Parkinson no se deben a causas genéticas conocidas, aproximadamente el 10-15% de las personas con Parkinson tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Se han identificado varios genes asociados con formas hereditarias de la enfermedad de Parkinson, como el gen LRRK2, el gen PARK2, el gen PARK7 (DJ-1), entre otros. Las variantes genéticas en estos genes pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Sexo

Los hombres tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar la enfermedad de Parkinson en comparación con las mujeres. Sin embargo, las razones detrás de esta diferencia de género aún no están completamente comprendidas.

Exposición a toxinas

Se ha sugerido que la exposición a ciertas toxinas ambientales, como pesticidas, herbicidas, metales pesados ​​y solventes orgánicos, podría aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson. Las personas que trabajan en la agricultura, la horticultura, la jardinería u otras ocupaciones donde están expuestas a estas sustancias pueden tener un mayor riesgo. 

Lesiones cerebrales

Los traumatismos en la cabeza, como los causados por accidentes de tráfico, deportes de contacto o caídas graves, pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson en el futuro. 

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Parkinson?

Los signos y síntomas de la enfermedad de Parkinson se pueden dividir en dos categorías: motores y no motores.

Síntomas motores

los síntomas motores son aquellos que afectan el movimiento del cuerpo. Estos síntomas suelen ser leves en las primeras etapas de la enfermedad.

  • Temblor. Se nota más cuando la parte del cuerpo afectada está en reposo. En la enfermedad temprana es intermitente y es posible que los demás no lo noten. Cuando el temblor se vuelve perceptible, por lo general ocurre en una mano, lo que a menudo se describe como «cuenta monedas».
  • Lentitud de movimiento (llamada bradicinesia). En los brazos, la bradicinesia puede causar dificultad con tareas como abotonarse la ropa, atarse los cordones de los zapatos, hacer doble clic en el mouse de una computadora, escribir a máquina o sacar monedas de un bolsillo o bolso. La bradicinesia puede hacer que una persona arrastre las piernas al caminar; dar pasos más cortos y arrastrados; o tener una sensación de inestabilidad. Una persona también puede tener dificultad para levantarse de una silla o salir de un automóvil.
  • Rigidez. Provoca un movimiento rígido de los brazos, las piernas o el cuerpo. Por lo general, comienza en el mismo lado del cuerpo que otros síntomas tempranos, como temblores y bradicinesia. A medida que avanza la enfermedad, ambos lados del cuerpo se ven afectados.
  • Falta de equilibrio (inestabilidad postural). La pérdida de equilibrio y las caídas, conocidas como inestabilidad postural, generalmente no ocurren hasta más adelante en el curso de la enfermedad de Parkinson

Síntomas no motores

Muchos síntomas no motores afectan el estado de ánimo, los sentidos (el olfato, el gusto, la vista) y la capacidad de pensar de la persona.

  • Problemas cognitivos y demencia. Algunos estudios indican que el 40 por ciento o más de las personas con enfermedad de Parkinson se ven afectadas por estos problemas a largo plazo.
  • Psicosis y alucinaciones. La psicosis se define como un trastorno del pensamiento que hace que la persona pierda el contacto con la realidad. Los síntomas psicóticos ocurren en el 20 al 40% de las personas con enfermedad de Parkinson.
  • Trastornos del estado de ánimo. La depresión, la ansiedad y la pérdida de motivación (apatía) son trastornos del estado de ánimo comunes. Todas estas condiciones pueden disminuir significativamente la calidad de vida de una persona y empeorar los síntomas motores.
  • Trastornos del sueño. Las dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormido son problemas comunes. Un trastorno conocido como trastorno del comportamiento del sueño de movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés) también se observa en estos pacientes. Este trastorno del sueño puede hacer que una persona represente sus sueños, grite, patee o golpee mientras duerme.
  • Disfunción autonómica. Los síntomas autonómicos pueden incluir presión arterial baja después de ponerse de pie (lo que provoca aturdimiento, mareos o caídas), estreñimiento, dificultad para tragar, sudoración anormal, incontinencia y disfunción del libido.
  • Pérdida del sentido del olfato. Suele ocurrir en las primeras etapas del curso de la enfermedad, incluso antes de que aparezcan los síntomas más familiares.
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Neurorehabilitación para la Enfermedad de Parkinson

  • Individualización del Tratamiento:

Cada persona con Parkinson experimenta síntomas y progresión de la enfermedad de manera diferente. Por lo tanto, los programas de neurorehabilitación deben adaptarse a las necesidades específicas de cada paciente, teniendo en cuenta su edad, estado de salud general, etapa de la enfermedad y metas personales.

  • Enfoque Multidisciplinario:

La neurorehabilitación para el Parkinson a menudo involucra a un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, que pueden incluir neurólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos y trabajadores sociales. Esta colaboración permite abordar los diversos aspectos de la enfermedad y brindar un enfoque integral de tratamiento.

  • Ejercicio Terapéutico:

El ejercicio terapéutico desempeña un papel crucial en la neurorehabilitación del Parkinson. Programas de ejercicio adaptados, que incluyen ejercicios de fuerza, flexibilidad, equilibrio y aeróbicos, pueden ayudar a mejorar la movilidad, la coordinación y la función cardiovascular, así como reducir el riesgo de caídas.

  • Entrenamiento del Equilibrio y la Marcha:

Dado que los problemas de equilibrio y la marcha son comunes en el Parkinson, el entrenamiento específico para mejorar estas habilidades es fundamental. Esto puede incluir ejercicios para fortalecer los músculos del núcleo, mejorar la postura y practicar técnicas de marcha segura.

  • Terapia del Habla y el Lenguaje:

Muchas personas con Parkinson experimentan dificultades en el habla, la deglución y la comunicación. La terapia del habla y el lenguaje puede ayudar a mejorar la claridad del habla, la capacidad de deglución y las habilidades de comunicación, lo que facilita la interacción social y la calidad de vida.

  • Tecnología Asistencial:

El uso de tecnología asistencial, como dispositivos de ayuda para la marcha, dispositivos de asistencia para la escritura y aplicaciones móviles diseñadas para la rehabilitación del Parkinson, puede complementar los programas de neurorehabilitación y mejorar la independencia funcional de los pacientes.

  • Apoyo Psicológico y Educación del Paciente:

El apoyo psicológico y la educación del paciente son componentes esenciales de la neurorehabilitación en el Parkinson. Brindar información sobre la enfermedad, enseñar estrategias de afrontamiento y ofrecer apoyo emocional pueden ayudar a los pacientes y a sus cuidadores a enfrentar los desafíos físicos y emocionales asociados con la enfermedad.

En resumen, la neurorehabilitación desempeña un papel integral en el manejo de la Enfermedad de Parkinson, ayudando a los pacientes a maximizar su función y calidad de vida a través de un enfoque personalizado y multidisciplinario que aborda los síntomas motores y no motores de la enfermedad.