¿Qué podría estar causando que mi postura se encorve?
Giovana Femat Roldán 16 de septiembre de 2024 Padecimientos

La enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo de tipo neurodegenerativo que causa disfunción motora como temblor, rigidez y trastornos de la marcha. Los trastornos posturales son uno de los síntomas más visibles con la progresión de la enfermedad, y que puede generar mayor preocupación para los pacientes y los cuidadores. La alteración típica de la postura que se observa en el Parkinson se caracteriza por una flexión del tronco hacia delante, encorvamiento y rigidez.
¿Por qué se produce?
Los trastornos posturales en esta enfermedad se deben a una compleja interacción de factores relacionados con la evolución de la enfermedad. Es el resultado de una serie de cambios que afectan el control motor del sistema nervioso central como resultado de la degeneración de las neuronas que producen dopamina.
- Pérdida de neuronas dopaminérgicas.
La dopamina es un neurotransmisor, que entre algunas de sus funciones, se utiliza para la comunicación entre diversas partes del sistema nervioso central para mantener un movimiento fluido. La pérdida de estas neuronas causa los síntomas motores característicos del Parkinson. Eventualmente la persona con Enfermedad de Parkinson presenta los síntomas motores clásicos de temblor en reposo, bradicinesia (lentitud de los movimientos), rigidez muscular e hipocinesia (disminución de movimientos automáticos o espontáneos). Sobre todo los últimos tres son los que más contribuyen a las alteraciones en la postura.
- Distonía:
Es un trastorno del movimiento que aparece de forma secundaria en el Parkinson. Se caracteriza por contracciones musculares involuntarias o anormales, lo que provoca alteración de la postura. En el Parkinson, la distonía puede contribuir a la aparición de postura encorvada.
- Pérdida de reflejos posturales:
Estos son mecanismos automáticos que permiten mantener el equilibrio y la postura. En el Parkinson, la pérdida de estos reflejos dificulta la capacidad para mantener una postura erguida y estable.
- Alteración del tono muscular:
Se refiere a la tensión normal y basal de los músculos. En el Parkinson puede aumentar, provocando rigidez y dificultando el movimiento.
- Síndrome de la marcha parkinsoniana:
La marcha parkinsoniana se caracteriza por pasos cortos, arrastrados, dificultad para iniciar la marcha (que se conoce como freezing) y la tendencia a irse hacia delante. La flexión del tronco y la pérdida del equilibrio son características de este síndrome, y contribuyen a la postura encorvada.
Impacto clínico
La postura encorvada puede tener un impacto en la calidad de vida y otros ámbitos de la vida de la persona que vive con Enfermedad de Parkinson. A continuación se mencionan algunos:
- Aumenta el riesgo de caídas:
La pérdida de equilibrio e inestabilidad postural hacen que las personas con Parkinson sean más propensas a las caídas y que también tengan más dificultad para sortear obstáculos mientras caminan.
- Limitar la movilidad:
La rigidez muscular, la flexión anormal del tronco y la pérdida de equilibrio pueden restringir la capacidad de ser independiente y funcional.
- Aumentar el dolor:
La mala postura puede provocar tensión muscular y articular, causando dolor en la espalda.
A medida que pasa el tiempo, se puede observar que se desarrolla cifosis, un término médico que describe una curvatura excesiva de la columna vertebral, una especie de “joroba” en la espalda. Por lo cual, también afecta la apariencia física. Sumado a todos los puntos anteriores, puede afectar el estado de ánimo y autoestima de la persona con Parkinson.

Intervenciones
Un enfoque multidisciplinario puede ayudar a mejorar la funcionalidad:
- La terapia física es fundamental para mejorar la fuerza muscular, la flexibilidad y el equilibrio. Los ejercicios de fortalecimiento de los músculos axiales (tronco) son especialmente importantes para mejorar la postura.
- Rehabilitación postural a través de técnicas específicas por un fisioterapeuta pueden ayudar a la persona a tomar conciencia de la postura encorvada y guiar la aplicación de técnicas de corrección postural.
- El tratamiento médico adecuado puede ayudar a reducir la rigidez y mejorar la movilidad.
- Las adaptaciones en el entorno con modificaciones en el hogar como instalar barras de apoyo, o bien, utilizar dispositivos para la marcha, puede mejorar la seguridad en la marcha de la persona con Parkinson.
Es importante recordar que la postura encorvada en el Parkinson es un síntoma que puede tener repercusiones en la calidad de vida de la persona. Un equipo multidisciplinario aporta estrategias e intervenciones terapéuticas para ayudar con todos los síntomas del Parkinson, incluyendo el efecto sobre la postura y la marcha.
Además los cuidadores, al colaborar con el equipo de profesionales, tienen un papel importante para fomentar la actividad física, proporcionar apoyo emocional y ayudar a la persona con Parkinson de la manera más plena posible. Es importante trabajar en estrecha colaboración para encontrar el enfoque más adecuado al deterioro neurológico causado por la enfermedad de Parkinson.
