¿Por qué da Parkinson? Lo que la ciencia sabe hasta hoy
Giovana Femat Roldán 15 de abril de 2025 Padecimientos

El Parkinson es una enfermedad neurológica progresiva que afecta principalmente el movimiento, aunque con el tiempo también compromete funciones cognitivas y emocionales. A pesar de ser ampliamente reconocida, su causa exacta sigue siendo uno de los grandes enigmas de la medicina moderna. En este artículo, un neurólogo especializado en enfermedades neurodegenerativas comparte lo que la ciencia ha descubierto hasta ahora sobre las causas del Parkinson, desmontando mitos y ofreciendo una mirada clara y comprensible para quienes buscan información confiable.
¿Qué es la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta principalmente a una región del cerebro llamada sustancia negra. Esta estructura es responsable de la producción de dopamina, un neurotransmisor fundamental para la coordinación del movimiento. La pérdida progresiva de estas neuronas dopaminérgicas da lugar a los síntomas motores característicos como el temblor en reposo, la rigidez muscular, la lentitud de los movimientos (bradicinesia) y los problemas de equilibrio.
Pero el Parkinson no es solo una enfermedad del movimiento. Muchos pacientes también desarrollan síntomas no motores, como depresión, trastornos del sueño, estreñimiento, alteraciones del olfato e incluso demencia en etapas avanzadas.
¿Por qué da Parkinson? Causas conocidas hasta hoy
Aunque no existe una causa única para el desarrollo del Parkinson, los estudios actuales apuntan a una combinación de factores genéticos, ambientales y biológicos. A continuación, se explican los más importantes:
1. Factores genéticos
Hasta el 15% de los casos de Parkinson tienen un componente hereditario claro. Se han identificado diversas mutaciones genéticas asociadas con la enfermedad, siendo las más conocidas las mutaciones en los genes LRRK2, PARK7, PINK1, PRKN y SNCA.
- Mutación del gen LRRK2: Es la causa genética más común del Parkinson familiar y también puede estar presente en formas esporádicas.
- Gen SNCA: Este gen codifica la proteína alfa-sinucleína, que se acumula anormalmente en el cerebro de los pacientes con Parkinson, formando los llamados cuerpos de Lewy, una de las huellas patológicas características de la enfermedad.
Aunque estos genes están implicados, la mayoría de los casos de Parkinson no tienen una causa genética identificable, lo que nos lleva a explorar otros factores.
2. Factores ambientales
Diversos estudios han sugerido que la exposición prolongada a ciertas sustancias puede aumentar el riesgo de desarrollar Parkinson. Entre los factores ambientales asociados se encuentran:
- Pesticidas y herbicidas (como el paraquat y el rotenone).
- Exposición a metales pesados, como el manganeso.
- Contaminación del aire, que se ha asociado con inflamación cerebral crónica.
- Traumatismos craneales repetitivos, como los que ocurren en algunos deportes de contacto o profesiones de alto riesgo.
Estos agentes pueden contribuir al daño de las neuronas dopaminérgicas mediante mecanismos de estrés oxidativo, disfunción mitocondrial e inflamación neurotóxica.

3. Envejecimiento: el principal factor de riesgo
El mayor factor de riesgo conocido para el desarrollo del Parkinson es la edad. La enfermedad es mucho más común después de los 60 años, aunque también puede presentarse en personas más jóvenes (lo que se conoce como Parkinson de inicio temprano).
Con el envejecimiento natural del cerebro, se produce una disminución progresiva de la función neuronal y una menor capacidad de las células para manejar el estrés celular. Esta vulnerabilidad puede facilitar la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.
4. Alteraciones en la microbiota intestinal
Un hallazgo reciente y prometedor es la relación entre el sistema digestivo y el cerebro. Estudios recientes sugieren que el Parkinson podría comenzar en el intestino, mucho antes de manifestarse con síntomas motores. Se ha observado una alteración en la microbiota intestinal y una acumulación temprana de alfa-sinucleína en el sistema nervioso entérico.
Este hallazgo refuerza la idea de que el Parkinson podría tener un componente sistémico y no solo cerebral. Además, explicaría por qué muchos pacientes presentan síntomas gastrointestinales años antes del diagnóstico neurológico.
¿Cómo se detecta y trata el Parkinson?
La detección temprana es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con Parkinson. No existe una prueba única para diagnosticarlo; se basa en la evaluación clínica por parte de un neurólogo y, en algunos casos, en estudios de imagen funcional cerebral como el DaTscan.
El tratamiento incluye:
- Medicamentos dopaminérgicos, como la levodopa, que mejoran significativamente los síntomas motores.
- Fisioterapia y rehabilitación neurológica, esenciales para mantener la movilidad.
- Estimulación cerebral profunda, indicada en ciertos pacientes cuando los medicamentos pierden eficacia.
- Abordaje multidisciplinario para los síntomas no motores, incluyendo psicoterapia, terapia ocupacional y ajustes nutricionales.
Conclusión: ¿Por qué da Parkinson?
Hoy se sabe que la enfermedad de Parkinson no tiene una sola causa, sino que surge de la interacción entre genes, ambiente, envejecimiento y, posiblemente, del eje intestino-cerebro. Lo que sí está claro es que su aparición no es culpa del paciente ni algo que pudiera haberse prevenido completamente. La ciencia continúa avanzando y cada descubrimiento nos acerca un poco más a comprender mejor esta compleja enfermedad.
Si tú o un ser querido vive con Parkinson, recuerda que no están solos. El acompañamiento de un neurólogo y un equipo especializado puede hacer una gran diferencia en el manejo de los síntomas y en la calidad de vida.
