Diferencias entre Parkinson y Huntington
Giovana Femat Roldán 18 de marzo de 2024 Padecimientos

La enfermedad de Huntington y de Parkinson son muy similares. Además, ambas son neurodegenerativas, es decir, consisten en deterioro progresivo de neuronas, que son células del cerebro o del sistema nervioso. Esto hace que los síntomas entre ambas sean parecidos y es frecuente confundirlas.
Una de las principales diferencias es el origen; la enfermedad de Huntington es genética y el Parkinson ocurre cuando el cerebro no produce suficiente dopamina.
¿Cómo lo diferenciamos?
Como se ha visto, el origen de las enfermedades es distinto. El diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson suele hacerse mediante anamnesis (entrevista para averiguar los síntomas del paciente) y la exploración física. Pero, si aparece en edades inusuales o el único síntoma es el temblor, hay que hacer pruebas para descartar otra enfermedad. Por ejemplo, se pueden hacer:
- Análisis de sangre para averiguar si el temblor está causado por hipertiroidismo
- Neuroimágenes estructurales para descartar lesiones cerebrales
- Neuroimagen funcional para averiguar la cantidad de dopamina que hay en la sustancia negra de la corteza cerebral. Si es demasiado poca, indicaría que se trata de Parkinson.
La enfermedad de Huntington pasa desapercibida en los primeros años de vida, comienza a manifestarse más tarde. Se pueden buscar antecedentes en la misma familia, dado que es una enfermedad que se transmite genéticamente. También puede hacer una prueba genética.
¿Cuáles son los síntomas que se encuentran en cada una?
Algunos síntomas se superponen y estas enfermedades manifiestan síntomas distintos según la persona, puede ser útil fijarse en estos síntomas diferenciales para saber cuál se trata.
Enfermedad de Parkinson:
La enfermedad de Parkinson suele comenzar a los 70 años, aunque a veces es posible que lo haga antes. Sus síntomas suelen ser:
- Temblores con movimiento rítmico de ida y vuelta
- Rigidez en músculos resistentes al movimiento con lo que parecen tensos y contraídos
- Lentitud de movimientos
- Dificultad para caminar
- Movimiento automático o espontáneo que se vuelve más lento
- Alteración en el equilibrio que aparece como inestabilidad al estar de pie
- Cambios de posturas que aumentan el riesgo de caídas.
Otros síntomas que producen en la enfermedad de Parkinson, son la sensación de congelación, dificultad para hablar, cambios emocionales, dificultad para orinar, estreñimiento, fatiga, dificultades cognitivas, dificultades para dormir o demencia.

Enfermedad de Huntington:
La enfermedad de Huntington aparece sobre los 30 o 40 años, aunque esto también puede variar según la persona. En este caso, los síntomas que ayudan a diagnosticarla son:
- Movimientos descontrolados e involuntarios
- Adoptar posturas extrañas
- Mala concentración
- Problemas para aprender nueva información o tomar decisiones
- Cambios en el comportamiento, el juicio y emoción.
- Depresión o irritabilidad
- Hablar de forma “arrastrada”
- Dificultad para comer y tragar.
Como se puede observar, se pueden distinguir bien estas enfermedades por la forma del movimiento (en la de Huntington solo son movimientos involuntarios, en el Parkinson son temblores), en el comportamiento (el Parkinson pueden aparecer depresiones, en la enfermedad de Huntington, dificultades cognitivas)
Aunque no es determinante, si la enfermedad se detecta a partir de los 50 años, suele ser Parkinson y si se da a los 30 o 40 años, es más probable de que se trate de la enfermedad de Huntington.
¿Cómo prevenir estas enfermedades?
El origen de la enfermedad de Huntington es genético, por lo que no suele prevenirse. Sin embargo, la detección temprana mediante pruebas genéticas permite mejorar la calidad de vida, ya que al menos el paciente y su familia pueden estar preparados. Así también se evita tener hijos con esta enfermedad.
En un 15% de los casos, la enfermedad de Parkinson también es de origen genético y en ese caso no puede prevenirse, pero como en el caso anterior, se puede estar preparado y no perpetuar la enfermedad a los hijos.
Poco se puede hacer para evitar estas enfermedades. Existen diferentes formas que se pueden hacer para poder estimular las neuronas para evitar al máximo los síntomas del Parkinson o de la enfermedad de Huntington, que ayuda a mejorar la vida haciéndola más cómoda y agradable.
Tratamiento para las enfermedades
Tan pronto como sea posible después del diagnóstico, los afectados por la enfermedad de Huntington deben preparar las voluntades anticipadas para indicar el tipo de atención médica que desean al final de su vida.
No existe cura para la enfermedad de Huntington. Sin embargo, ciertos medicamentos, incluyendo fármacos antipsicóticos (como la clorpromazina, el haloperidol, la risperidona y la olanzapina) pueden ayudar a controlar la agitación. Los fármacos que reducen la cantidad de dopamina (como la tetrabenazina, la deutetrabenazina y la reserpina antihipertensiva), pueden ayudar a detener (suprimir) los movimientos anormales.
