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¿El Parkinson puede comenzar sin temblores?

Giovana Femat Roldán 26 de diciembre de 2024 Padecimientos

¿El Parkinson puede comenzar sin temblores?

La enfermedad de Parkinson suele empezar de forma insidiosa y avanzar gradualmente.

Los primeros síntomas suelen ser:

  • Temblores
  • Problemas relacionados con el movimiento o una disminución del sentido del olfato

Los temblores presentan de forma característica los siguientes síntomas:

  • Son abruptos y rítmicos
  • Suelen comenzar en una mano
  • A menudo consisten en un movimiento de la muñeca y dedos.
  • Disminuye al mover voluntariamente la mano y desaparece por completo durante el sueño.
  • Puede agravarse por el estrés emocional o la fatiga
  • Puede progresar y afectar la otra mano, los brazos y las piernas.
  • También puede afectar las mandíbulas, la lengua, la frente, los párpados y, en menor grado, la voz

Algunas personas nunca llegan a desarrollar temblor. A veces el temblor se vuelve menos evidente a medida que la enfermedad progresa y aumenta la rigidez muscular.

La enfermedad de Parkinson también provoca otros síntomas:

  • Los trastornos del sueño, incluido el insomnio, son frecuentes, a menudo porque se necesita orinar con frecuencia o porque los síntomas empeoran durante la noche, lo que hace difícil darse la vuelta en la cama. Se suele desarrollar un trastorno del sueño REM. 
  • Se pueden producir problemas relacionados con la micción. Resulta difícil comenzar y mantener la micción (un síntoma denominado vacilación urinaria). Las personas afectadas pueden sentir una necesidad imperiosa de orinar (urgencia). La incontinenecia es frecuente.
  • Puede aparecer dificultad para tragar debido a que el esófago puede mover su contenido más lentamente. Como consecuencia, la persona afectada puede inhalar (aspirar) secreciones bucales y/o alimentos que coma o líquidos que beba. La aspiración puede causar neumonía.
  • Se desarrolla estreñimiento debido a que el intestino mueve su contenido más lentamente. El estreñimiento empeora por la inactividad y la administración de levodopa, el principal fármaco usado para tratar la enfermedad de Parkinson.
  • La demencia afecta a cerca de un tercio de las personas con enfermedad de Parkinson, por lo general en etapas avanzadas de la enfermedad. En muchos otros, el pensamiento se ve afectado, aunque puede que esto no sea reconocido.
  • La persona afectada puede desarrollar depresión a veces años antes de sufrir problemas relacionados con el movimiento. La depresión tiende a empeorar a medida que la enfermedad de Parkinson se vuelve más grave. La depresión también puede empeorar los problemas de movimiento.
  • Se pueden producir alucinaciones, delirios y paranoia, en particular si se desarrolla demencia. Las personas afectadas pueden ver o escuchar cosas que no existen (alucinaciones) o sostener firmemente ciertas creencias a pesar de las pruebas que las contradicen (delirios). Pueden llegar a ser desconfiadas y pensar que las demás personas tienen la intención de hacerles daño (paranoia). Estos síntomas se consideran síntomas psicóticos porque representan una pérdida de contacto con la realidad.

Los síntomas mentales, incluyendo los síntomas psicóticos, pueden estar causados por la propia enfermedad de Parkinson o por un medicamento administrado para tratarla.

¿Cómo se diagnostica la Enfermedad de Parkinson?

Es difícil realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad leve, porque suele empezar de manera poco perceptible. El diagnóstico es particularmente difícil en las personas mayores, porque el envejecimiento ocasiona algunos problemas similares a los que causa la enfermedad de Parkinson, como pérdida del equilibrio, movimientos lentos, rigidez muscular y postura encorvada. En algunas ocasiones el temblor esencial se diagnostica erróneamente como enfermedad de Parkinson.   

Durante la exploración el médico pide al afectado que realice ciertos movimientos, que pueden ayudar a establecer el diagnóstico. Por ejemplo, en las personas con la enfermedad de Parkinson, el temblor desaparece o disminuye cuando se les pide que toque su nariz con su dedo. Además, las personas con la enfermedad tienen dificultad para realizar movimientos alternos con rapidez, como colocar sus manos sobre sus muslos, y luego rápidamente girar las muñecas de forma alternativa mostrando dorsos y palmas varias veces.

Pruebas complementarias del Parkinson

No existen pruebas de diagnóstico por la imagen que puedan confirmar el diagnóstico de forma directa. Sin embargo, se realiza una tomografía computarizada (TC) y una resonancia magnética nuclear (RMN) para detectar si los síntomas se deben a un trastorno estructural. La tomografía por emisión de fotón único (SPECT, por sus siglas en inglés) y la tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) detectan anomalías del cerebro, típicas de la enfermedad.

Sin embargo, en la actualidad sólo se utilizan el SPECT y la PET en los centros de investigación y no diferencia la enfermedad de Parkinson de otros trastornos que causan los mismos síntomas (parkinsonismo). Si el diagnóstico no está claro, se administra levodopa, un medicamento utilizado para tratar la enfermedad de Parkinson. Si el uso de levodopa proporciona una clara mejoría, es probable que se trate de enfermedad de Parkinson.

¿Cómo saber que se trata de Parkinson si no existen temblores?

El Parkinson es una enfermedad neurológica progresiva que, si bien es ampliamente conocida por los temblores característicos en reposo, no siempre se manifiesta de esta manera. De hecho, en algunas personas, los temblores pueden estar ausentes, lo que puede dificultar su diagnóstico temprano. Aquí hay una guía para identificar los posibles signos y síntomas del Parkinson sin la presencia de temblores:

1. Rigidez muscular

La rigidez o tensión en los músculos puede ser uno de los primeros indicios de Parkinson. Esta rigidez puede sentirse como resistencia al movimiento y afectar la movilidad, causando incomodidad o dolor. Es posible notar que las articulaciones se sienten más «rígidas» al caminar o realizar actividades cotidianas.

2. Lentitud de movimientos (bradicinesia)

La bradicinesia es un síntoma cardinal del Parkinson que puede aparecer incluso sin temblores. Se caracteriza por movimientos más lentos de lo normal, dificultad para iniciar acciones como levantarse de una silla o arrastrar los pies al caminar. También puede observarse en tareas finas, como abotonar ropa o escribir, siendo común la «micrografía», donde la letra se vuelve más pequeña y apretada.

3. Alteraciones en la postura y el equilibrio

El Parkinson puede ocasionar problemas posturales, como encorvarse al caminar o sentir inestabilidad al estar de pie. Las caídas frecuentes o el desequilibrio sin causa aparente son señales que no deben ignorarse.

4. Cambios en la expresión facial

La «hipomimia» o falta de expresividad facial es otro signo que podría pasar desapercibido. La cara puede volverse más rígida, dando la impresión de que la persona tiene una expresión fija o «máscara facial».

5. Alteraciones en la voz y la dicción

La voz puede volverse más suave, monótona o incluso ronca. Además, las personas pueden experimentar dificultades para articular palabras con claridad.

6. Cambios en la escritura

Como se mencionó anteriormente, la micrografía (letras más pequeñas y apretadas) es un signo típico. Estos cambios pueden aparecer gradualmente y ser señal de alteraciones en el control motor fino.

7. Síntomas no motores

El Parkinson no solo afecta el movimiento. Otros síntomas no motores que pueden preceder a los síntomas motores son:

  • Pérdida del olfato (anosmia):

Muchas personas notan que su sentido del olfato se reduce gradualmente.

  • Problemas de sueño:

Movimientos bruscos durante el sueño o insomnio pueden ser señales tempranas.

  • Estreñimiento:

Las alteraciones en el sistema nervioso autónomo pueden afectar la digestión.

  • Depresión y ansiedad:

Cambios en el estado de ánimo, como sentimientos persistentes de tristeza o preocupación, son comunes en fases tempranas.

  • Fatiga:

El cansancio inexplicable puede ser una señal temprana.

8. Evaluación neurológica

Cuando estos síntomas están presentes, es crucial acudir a un neurólogo. El diagnóstico del Parkinson se basa en la historia clínica, un examen físico detallado y la identificación de signos clínicos característicos. En algunos casos, pueden utilizarse pruebas de imágenes, como la tomografía por emisión de positrones (PET) o una resonancia magnética, para descartar otras condiciones.