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¿Te vas de lado al caminar? Consúltalo en Monterrey si es neurológico

Giovana Femat Roldán 15 de mayo de 2025 Padecimientos

¿Te vas de lado al caminar? Consúltalo en Monterrey si es neurológico

El equilibrio es el resultado de la coordinación entre múltiples sistemas: el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), el sistema vestibular (ubicado en el oído interno), el sistema visual y los nervios periféricos. Cuando alguno de estos sistemas se ve afectado, pueden aparecer síntomas como desequilibrio, marcha inestable, ataxia (falta de coordinación motora), vértigo o caídas.

Entre las causas más frecuentes de este tipo de desequilibrio se encuentran:

  • Enfermedad de Parkinson
  • Daño en el cerebelo
  • Neuropatía periférica
  • Esclerosis múltiple
  • Accidente cerebrovascular
  • Vértigo central o periférico
  • Trastornos vestibulares bilaterales
  • Efectos secundarios de ciertos medicamentos

Cada una de estas condiciones requiere un enfoque diagnóstico y terapéutico diferente. Por eso es esencial una evaluación neurológica completa y oportuna.

Parkinson: una causa común de pérdida del equilibrio

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta el control del movimiento. En sus etapas iniciales puede manifestarse con síntomas sutiles, como una marcha más lenta, rigidez, temblores o dificultad para mantener el equilibrio. Uno de los signos más característicos en etapas avanzadas es la inestabilidad postural, que puede provocar que el paciente se incline hacia un lado o que camine con pasos cortos y arrastrando los pies.

Es común que quienes padecen Parkinson no consulten inmediatamente al médico, atribuyendo sus síntomas a la edad o al cansancio. Sin embargo, el diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos que pueden ralentizar el avance de la enfermedad y mejorar la calidad de vida del paciente. 

¿Cómo se diferencia el Parkinson de otros trastornos neurológicos?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta principalmente al sistema motor, y se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas en una región del cerebro llamada sustancia negra.

Principales características neurológicas y posturales:

  • Bradicinesia (lentitud de movimiento): es el síntoma motor cardinal.
  • Temblor en reposo: suele iniciar en una mano y es rítmico.
  • Rigidez muscular: puede sentirse como resistencia al movimiento pasivo.
  • Inestabilidad postural: aparece en etapas más avanzadas, relacionada con el deterioro de reflejos posturales.
  • Marcha parkinsoniana: pasos cortos, arrastre de los pies, disminución del braceo.
  • Inicio asimétrico de los síntomas.
  • Mejora con la levodopa, especialmente en etapas iniciales.

La pérdida de equilibrio en el Parkinson no es el síntoma inicial, pero sí se convierte en uno de los más limitantes con el avance de la enfermedad.

Trastornos neurológicos que también provocan pérdida de equilibrio y cómo se diferencian del Parkinson

1. Ataxias cerebelosas

  • Causa: daño en el cerebelo, por enfermedades genéticas, autoinmunes, tóxicas o degenerativas.
  • Síntomas distintivos:
  • Inestabilidad postural desde el inicio.
  • Marcha con base amplia (los pies se colocan muy separados).
  • Coordinación alterada (disdiadococinesia, dismetría).
  • Habla escandida (entrecortada o explosiva).
  • Diferencia clave: la afectación es más evidente en la coordinación que en la rigidez o el temblor. No hay respuesta a levodopa.

2. Parálisis supranuclear progresiva (PSP)

  • Causa: otro trastorno neurodegenerativo que puede parecerse al Parkinson.
  • Síntomas distintivos:
  • Caídas hacia atrás desde etapas tempranas.
  • Dificultad para mover los ojos hacia arriba o abajo (parálisis de la mirada vertical).
  • Rigidez axial prominente.
  • Mala respuesta a levodopa.
  • Diferencia clave: las caídas aparecen mucho antes que en el Parkinson y la mirada está severamente comprometida.

3. Hidrocefalia de presión normal

  • Causa: acumulación de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos cerebrales.
  • Síntomas distintivos (tríada de Hakim):
  • Alteraciones en la marcha (marcha magnética, como si los pies se pegaran al suelo).
  • Deterioro cognitivo progresivo.
  • Incontinencia urinaria.
  • Diferencia clave: los problemas de equilibrio se acompañan de cambios cognitivos y urinarios, y pueden mejorar con derivación ventricular.

4. Trastornos vestibulares crónicos

  • Causa: disfunción en el sistema vestibular (oído interno, nervio vestibular o conexiones cerebrales).
  • Síntomas distintivos:
  • Mareo o sensación de giro (vértigo).
  • Inestabilidad al girar la cabeza o caminar en la oscuridad.
  • Nistagmo (movimientos involuntarios de los ojos).
  • Diferencia clave: los síntomas se desencadenan por movimientos de la cabeza y hay sensación de mareo más que lentitud motora.

5. Neuropatías periféricas y miopatías

  • Causa: daño en los nervios periféricos o músculos.
  • Síntomas distintivos:
  • Pérdida de sensibilidad en pies y piernas.
  • Debilidad distal o proximal según el tipo de trastorno.
  • Inestabilidad al caminar por falta de información sensorial.
  • Diferencia clave: la causa de la inestabilidad es periférica, no central, y no hay rigidez ni temblor.

6. Accidente cerebrovascular (ACV)

  • Causa: interrupción del flujo sanguíneo en una región cerebral.
  • Síntomas distintivos:
  • Pérdida súbita del equilibrio.
  • Hemiparesia (parálisis o debilidad de un lado del cuerpo).
  • Trastornos del habla, visión o conciencia.
  • Diferencia clave: el inicio es agudo y generalmente hay otros síntomas neurológicos focales.

¿Qué estudios pueden ayudarte a obtener un diagnóstico?

En nuestra clínica neurológica en Monterrey, ofrecemos un enfoque integral para el estudio de síntomas como la marcha inestable o la sensación de irse de lado al caminar. Algunas de las pruebas que podríamos realizar incluyen:

  • Exploración neurológica completa
  • Pruebas de equilibrio y coordinación (como la marcha en tándem)
  • Evaluación vestibular y pruebas auditivas
  • Estudios de imagen como resonancia magnética (RMN) cerebral
  • Electromiografía y estudios de conducción nerviosa
  • Valoración de la función cerebelosa

 Estas herramientas permiten identificar con precisión la causa del trastorno y establecer un plan de tratamiento adecuado.

Importancia del diagnóstico temprano

Detectar de manera oportuna enfermedades como el Parkinson puede hacer una gran diferencia. En muchos casos, los síntomas iniciales son ignorados o malinterpretados. Por eso es clave acudir a una consulta especializada en Monterrey si experimentas:

  • Sensación constante de desequilibrio
  • Dificultad para caminar en línea recta
  • Inclinación involuntaria hacia un lado
  • Caídas sin explicación aparente
  • Temblor o rigidez muscular
  • Cambios en la postura o en la expresión facial

 Cuanto antes se realice el diagnóstico, mayores serán las posibilidades de preservar la autonomía funcional y evitar complicaciones.

Tratamiento y neurorehabilitación

Una vez establecido el diagnóstico, se diseña un tratamiento integral adaptado a las necesidades del paciente. En el caso del Parkinson, el tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos dopaminérgicos, como la levodopa, que ayudan a mejorar la movilidad
  • Terapias de fisioterapia y rehabilitación neurológica para fortalecer el equilibrio y prevenir caídas
  • Terapia ocupacional, para facilitar las actividades cotidianas
  • Evaluación por neurología especializada de manera periódica
  • En algunos casos avanzados, se puede considerar la estimulación cerebral profunda (DBS)

En otros trastornos, como las neuropatías o los vértigos de origen vestibular, el tratamiento se basa en la corrección del problema de fondo, junto con ejercicios de reeducación vestibular.

La neurorehabilitación desempeña un papel central en todos los casos. Gracias a ejercicios personalizados y acompañamiento profesional, el paciente puede mejorar su estabilidad, prevenir caídas y mantener su independencia.

Conclusión

Comprender la diferencia entre la enfermedad de Parkinson y otros trastornos neurológicos que afectan el equilibrio es esencial para un diagnóstico certero y un tratamiento adecuado. Aunque el equilibrio puede verse comprometido en muchos escenarios neurológicos, cada uno tiene su propia firma, su forma de expresarse en el cuerpo.

Si una persona ha comenzado a experimentar problemas de estabilidad o caídas frecuentes, especialmente si se acompañan de otros síntomas neurológicos, lo más importante es buscar una valoración especializada. Un neurólogo podrá identificar las señales claves que permitan orientar el diagnóstico y mejorar la calidad de vida desde el inicio.