Causas y factores de riesgo de la enfermedad de Parkinson
Giovana Femat Roldán 3 de febrero de 2025 Padecimientos

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso central. Se caracteriza por la aparición gradual de temblor, rigidez muscular y alteraciones en la marcha. Para comprender mejor su origen, es útil visualizar el cerebro como una red de señales eléctricas que permiten el movimiento coordinado de los músculos. Estas señales son transmitidas por neuronas, células que producen dopamina, una sustancia química que actúa como mensajero entre el cerebro y los músculos, permitiéndonos movernos con fluidez.
Sin embargo, en las personas con Parkinson, las neuronas productoras de dopamina comienzan a deteriorarse o morir. Esto reduce la cantidad de dopamina en el cerebro, lo que provoca que las señales enviadas a los músculos no sean tan claras ni rápidas, resultando en movimientos más lentos, rígidos o difíciles de controlar.
Aunque la causa exacta de la muerte de estas neuronas aún no se comprende completamente, existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad. A continuación, exploramos algunos de los más relevantes:
Genética
La genética es una de las principales causas de la enfermedad de Parkinson. Se han identificado mutaciones en más de 20 genes que podrían estar asociadas con su aparición. Sin embargo, en la mayoría de los casos no es un solo gen el responsable, sino una combinación de varios genes junto con factores ambientales. Si hay antecedentes familiares de Parkinson, el riesgo de desarrollar la enfermedad es mayor, aunque solo entre el 5% y el 10% de los pacientes tienen una predisposición genética directa.
Edad avanzada
El envejecimiento es un factor clave. La enfermedad de Parkinson suele manifestarse en personas mayores de 60 años. Este vínculo se debe al desgaste natural de las células del cerebro, incluidas las neuronas productoras de dopamina, que con el tiempo pierden su capacidad para funcionar correctamente. Además, el envejecimiento del sistema inmunológico contribuye a la neuroinflamación, un proceso que favorece la degeneración neuronal, aumentando las probabilidades de desarrollar Parkinson.
Sexo masculino
Aunque cualquier persona puede desarrollar Parkinson, los hombres tienen una mayor probabilidad de padecerla que las mujeres. Se cree que las hormonas femeninas podrían ofrecer cierta protección contra el desarrollo de la enfermedad.
Enfermedades autoinmunes
La enfermedad de Parkinson se ha asociado con varios trastornos autoinmunes, como la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Graves (hipertiroidismo), la enfermedad de Hashimoto (hipotiroidismo), la anemia perniciosa y la polimialgia reumática. Las personas que padecen estos trastornos tienen un 33% más de probabilidades de desarrollar Parkinson.
Exposición a sustancias tóxicas
El contacto con ciertos productos químicos o toxinas también aumenta el riesgo de desarrollar Parkinson. La exposición a pesticidas, el trabajo agrícola o la vida en áreas rurales se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad. Entre los pesticidas más implicados se encuentran el paraquat, la rotenona, los ditiocarbamatos y los organoclorados.
Es importante destacar que no solo las personas que trabajan directamente con pesticidas están en riesgo, sino también aquellas que viven cerca de donde se aplican. Además, la exposición a disolventes industriales utilizados en la limpieza en seco, el desengrase y la fabricación de rayón de viscosa también se ha vinculado con un mayor riesgo. Los metales pesados como el hierro y el plomo también aumentan las probabilidades de padecer la enfermedad.

Traumatismos en la cabeza
Las lesiones cerebrales o traumatismos craneales, incluso leves o moderados, ocurridos años antes de la aparición de los síntomas, se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson. Este riesgo aumenta con el número de traumatismos sufridos y con factores genéticos que predisponen a la persona.
Factores ambientales y de estilo de vida
Algunos estudios sugieren que factores como la dieta, el ejercicio y el estrés podrían influir en el riesgo de desarrollar Parkinson. Se ha observado que las personas con una dieta rica en antioxidantes o que practican ejercicio regularmente tienen un menor riesgo de desarrollar la enfermedad. Incluso el consumo de café se ha descrito como un factor protector contra el Parkinson.
Conclusión
La enfermedad de Parkinson es compleja y no tiene una causa única. Es el resultado de una combinación de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Aunque aún no podemos predecir con certeza quién desarrollará la enfermedad, la investigación continúa y nos acerca cada vez más a comprender cómo prevenirla y tratarla.