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¿Te diagnosticaron disartria? Causas de cambios en tu habla

Giovana Femat Roldán 26 de junio de 2025 Padecimientos

¿Te diagnosticaron disartria? Causas de cambios en tu habla

Hablar es una de las funciones más importantes del ser humano. No solo nos permite comunicarnos, sino también expresar emociones, necesidades y pensamientos. Cuando esta capacidad se ve afectada, como ocurre con la disartria, es natural sentir preocupación. Sin embargo, recibir este diagnóstico no significa automáticamente que se trate de enfermedad de Parkinson, aunque esta patología puede estar entre las posibles causas.

¿Qué es la disartria?

La disartria es un trastorno del habla causado por una alteración en el control de los músculos involucrados en el habla. Puede afectar la lengua, labios, cuerdas vocales o diafragma, y se manifiesta como dificultad para articular las palabras, hablar lentamente, tener una voz débil, monótona o con volumen bajo (hipofonía), o bien presentar sonidos “arrastrados” o poco claros.

Este trastorno no afecta el contenido del lenguaje ni la capacidad de entender lo que otros dicen; es decir, no es un problema de comprensión ni de inteligencia, sino de expresión oral motora. 

¿Qué causa la disartria?

La disartria aparece cuando hay daño en las áreas del sistema nervioso que controlan el movimiento de los músculos relacionados con el habla. Existen muchas condiciones que pueden provocar este daño, entre ellas:

  • Enfermedad de Parkinson
  • Accidentes cerebrovasculares
  • Traumatismos craneoencefálicos
  • Esclerosis múltiple
  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
  • Parálisis cerebral
  • Tumores cerebrales
  • Infecciones neurológicas
  • Efectos secundarios de medicamentos o enfermedades metabólicas graves

Cada una de estas enfermedades puede generar una disartria con características particulares, por lo que es importante una evaluación clínica cuidadosa.

Disartria y enfermedad de Parkinson: ¿Cuál es la relación?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta principalmente el control del movimiento. Uno de sus síntomas más frecuentes y precoces es el cambio en el habla. En este contexto, la disartria en pacientes con Parkinson se caracteriza por:

  • Habla lenta o acelerada de forma irregular
  • Voz baja (hipofonía), que puede hacerse difícil de escuchar
  • Falta de entonación o voz monótona
  • Articulación imprecisa de las palabras
  • Dificultad para comenzar una frase o mantener el ritmo al hablar
  • Presencia de temblores en la voz, especialmente al hablar por más tiempo

No toda disartria significa que se tiene enfermedad de Parkinson. Hay múltiples causas posibles y, para llegar a un diagnóstico, se requiere una valoración neurológica detallada que incluya historia clínica, examen físico y, en algunos casos, estudios de imagen o pruebas especializadas. 

¿Cómo se diagnostica la disartria?

El diagnóstico de disartria se realiza a través de una evaluación clínica por un médico neurólogo y un terapeuta del lenguaje. Esta valoración incluye:

  • Examen de los movimientos de labios, lengua y mandíbula
  • Análisis de la calidad vocal, entonación, ritmo y articulación
  • Exploración neurológica para detectar otros signos motores o sensitivos
  • Estudios complementarios como resonancia magnética o tomografía, si se sospecha una causa estructural o neurodegenerativa

En algunos casos, se puede requerir una evaluación por un especialista en neurología del lenguaje o un neuropsicólogo, especialmente si existen otros síntomas como alteraciones cognitivas.

¿Qué tratamiento tiene la disartria?

El tratamiento depende de la causa subyacente. Si se identifica una enfermedad neurológica como el Parkinson, la estrategia debe ser integral. En todos los casos, la terapia del habla y lenguaje es una herramienta fundamental para mejorar la comunicación.

Las opciones más comunes incluyen:

1. Ejercicios para mejorar la articulación

Ayudan a fortalecer los músculos del habla, mejorar la movilidad de la lengua y labios, y corregir errores al pronunciar palabras.

2. Técnicas para proyectar la voz

Se enseña al paciente a usar mejor el aire de los pulmones y la posición del cuerpo para hablar más fuerte y claro.

3. Entrenamiento en ritmo y entonación

Se practica la modulación de la voz para evitar la monotonía típica de algunas disartrias, especialmente en el Parkinson.

4. Dispositivos de asistencia

En casos más severos, se pueden emplear aparatos electrónicos o aplicaciones que amplifican la voz o ayudan a comunicarse por medios alternativos.

5. Rehabilitación integral

Cuando la disartria forma parte de un cuadro más complejo como el Parkinson, la atención debe ser multidisciplinaria, incluyendo neurología, fisioterapia, terapia ocupacional y psicología.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Debes buscar atención médica si notas alguno de los siguientes signos:

  • Cambios recientes en la voz, como debilidad, ronquera constante o voz baja
  • Dificultad para pronunciar palabras claramente
  • Sensación de que hablas más lento de lo habitual
  • Familiares que te dicen que “no se te entiende” o que “te escuchas diferente”
  • Problemas para iniciar una frase o mantener el ritmo al hablar

Una evaluación oportuna permite detectar la causa subyacente y establecer un plan de tratamiento individualizado.