Dieta recomendada para personas con Parkinson
Giovana Femat Roldán 6 de febrero de 2025 Servicios

La enfermedad de Parkinson conlleva una serie de alteraciones a nivel motor (temblor, rigidez muscular, enlentecimiento de movimientos.), emocional (depresión, ansiedad), sensitivo y autonómico (estreñimiento, hipotensión,), así como fluctuaciones del estado clínico (fluctuaciones on-off, bloqueos), que pueden ser causa de distintos problemas de alimentación.
Dificultades de la alimentación que se presentan en el Parkinson
- Alteraciones en la habilidad manual para la autoalimentación
- Alteraciones en la postura, equilibrio y coordinación de movimientos para comer y tragar.
- Problemas en la manipulación de alimentos en la boca, con pérdidas y restos de comida en la cavidad oral.
- Alteración en el paso del alimento a faringe y esófago.
- Problemas en la protección de la vía aéreas en el momento de tragar, provocando tos y atragantamientos.
- Interferencia en algunos alimentos con la absorción de fármacos.
- Pérdida del apetito
La disfagia o dificultad para tragar (paso de la comida de la boca al esófago), es un problema muy frecuente en los pacientes con enfermedad de Parkinson. Sus principales consecuencias son la desnutrición, deshidratación y problemas respiratorios causados por aspiraciones (bronquitis, neumonías).
Dieta balanceada en personas con Parkinson
Alimentarse adecuadamente implica comer regularmente (sin saltearse ninguna comida), consumir una variedad de alimentos de todos los grupos alimenticios (granos, vegetales, frutas, leche y productos lácteos, carnes y frijoles) y comer prudentemente para mantener un peso saludable.
Las personas con Parkinson son propensas a la osteoporosis, una enfermedad causada por una baja densidad en los minerales de los huesos. Los factores de riesgo para la osteoporosis incluyen la edad madura, el bajo peso corporal, fumar, el consumo excesivo de alcohol, la falta de exposición a la luz solar, el consumo inadecuado de vitamina D y calcio, y la falta de ejercicios de resistencia o levantamiento de pesas.
Las personas mayores de 50 años deberían consumir diariamente 1500 mg de calcio y 800 UI de vitamina D. La leche y los productos lácteos son las fuentes dietéticas más ricas en calcio. Se recomiendan tres porciones al día (una porción es una taza de leche o yogur, y una y media onzas de queso sólido). Aunque existen otros alimentos que contienen calcio (tales como el tofu, las bebidas a base de soya fortificadas, el jugo de naranja y las verduras de hojas oscuras), el calcio que no proviene de los productos lácteos puede ser difícil de absorber.
Aunque el estreñimiento observado en el Parkinson es debido en gran parte a la enfermedad misma, pueden implementar ciertas medidas en el estilo de vida que podrían ayudar a manejarlo. Estas incluyen consumir alimentos ricos en fibra (panes de grano integral, cereales o molletes (muffins) de salvado, frutas y vegetales, frijoles [habichuelas] y legumbres, y ciruelas) además de beber abundante líquido. Luego, está el ejercicio, el cual ayuda a mantener la densidad de los huesos y aliviar el estreñimiento.

Alimentos útiles para evitar los síntomas del Parkinson
Algunos alimentos que están en la categoría de los que “no hacen daño y podrían ayudar” (al menos en teoría) incluyen el café (varios estudios en la población sugieren que el café podría proteger contra el Parkinson, particularmente a los hombres), el té verde, una variedad de frutas y vegetales, los alimentos ricos en vitamina E tales como el germen de trigo, las nueces y semillas, y el aceite de origen vegetal. Si los antioxidantes citados no ayudan con los síntomas del Parkinson, pueden ayudar con otros aspectos de la salud.
Algunos nutrientes importantes
La ingesta de estos nutrientes permite que exista una correcta regulación a nivel fisiológico en cada uno de los pacientes que padecen Parkinson, entre ellos encontramos:
- Vitamina A. Los carotenoides, alfa y beta, son los precursores de la vitamina A en el organismo humano. La vitamina A está presente en la yema de huevo, vísceras y leche mientras que una dieta rica en carotenos incluye zanahorias, batatas, melocotones y otras frutas y verduras. También se ha demostrado efecto neuroprotector.
- Vitamina B. Los complejos de vitamina B se encuentran en la carne, el pescado, los cereales, los productos lácteos y algunas frutas y verduras. De todo el complejo B, la discusión acerca del papel en EP se centra en la vitamina B2 o riboflavina, B6 o piridoxina, B9 o folato y B12 o cobalamina.
- Flavonoides. Son el grupo más abundante de polifenoles en la dieta humana. Presentes en bebidas y alimentos de origen vegetal como los cítricos, los frutos de baya y el vino tinto, tienen una elevada capacidad antioxidante que los convierte en potenciales protectores frente a la Enfermedad de Parkinson.