Consejos para cuidar a alguien con Parkinson
Giovana Femat Roldán 3 de julio de 2024 Servicios

Cuidar a alguien con enfermedad de Parkinson puede ser un desafío, pero con la información y el apoyo adecuados, es posible proporcionar una atención de calidad y mejorar la calidad de vida del paciente. Aquí hay algunos consejos detallados para ayudarte en esta importante tarea:
1. Educación sobre la enfermedad
- Conocimiento profundo:
Familiarízate con los síntomas del Parkinson, que incluyen temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio. Comprender la progresión de la enfermedad te ayudará a anticipar y gestionar los cambios.
- Recursos educativos:
Utiliza recursos confiables como la Fundación de Parkinson y organizaciones médicas para mantenerte actualizado sobre los últimos tratamientos y estrategias de manejo.
2. Establecimiento de una rutina diaria
- Horarios consistentes:
Mantén una rutina diaria estructurada para ayudar a reducir la ansiedad y la confusión del paciente. Incluye tiempos específicos para las comidas, medicamentos y actividades.
- Actividades físicas:
Incorpora ejercicios recomendados por el médico o fisioterapeuta, ya que el ejercicio regular puede mejorar la movilidad y el estado de ánimo.
3. Manejo de la medicación
- Adherencia al tratamiento:
Asegúrate de que el paciente tome sus medicamentos exactamente como se los recetó el médico. Utiliza pastilleros o alarmas para recordar los horarios.
- Monitoreo de efectos secundarios:
Observa y registra cualquier efecto secundario de los medicamentos y comunícalos al médico para posibles ajustes en el tratamiento.
4. Modificaciones en el hogar
- Ambiente seguro:
Haz ajustes en el hogar para prevenir caídas, como instalar pasamanos, eliminar alfombras sueltas y asegurar una buena iluminación.
- Accesibilidad:
Adapta el mobiliario y las áreas de la casa para facilitar el acceso y la movilidad del paciente. Considera sillas elevadas, camas ajustables y utensilios de cocina diseñados para personas con movilidad reducida.
5. Apoyo emocional
- Escucha activa:
Brinda un espacio seguro para que el paciente exprese sus sentimientos y preocupaciones. La empatía y la comprensión son fundamentales.
- Actividades sociales:
Fomenta la participación en actividades sociales para prevenir el aislamiento. Las reuniones familiares, grupos de apoyo y actividades comunitarias pueden ser muy beneficiosas.
6. Cuidado personal del cuidador
- Descanso y autocuidado:
Es crucial que el cuidador también se cuide. Tómate tiempo para descansar, hacer ejercicio y mantener tu salud mental.
- Apoyo externo:
No dudes en pedir ayuda a otros familiares, amigos o servicios profesionales de cuidado para aliviar la carga y evitar el agotamiento.
7. Comunicación con profesionales de la salud
- Visitas regulares:
Mantén citas regulares con el neurólogo y otros profesionales de la salud para monitorear la progresión de la enfermedad y ajustar el tratamiento según sea necesario.
- Terapias complementarias:
Consulta sobre la posibilidad de incluir terapias físicas, ocupacionales y del habla para mejorar la calidad de vida del paciente.
8. Tecnología asistiva
- Dispositivos y aplicaciones:
Aprovecha la tecnología, como aplicaciones de recordatorios de medicación, dispositivos de asistencia para la movilidad y tecnología de monitoreo remoto para una atención más eficiente.
Cada persona con Parkinson es única, y sus necesidades pueden variar. La paciencia, la flexibilidad y el apoyo continuo son esenciales para proporcionar un cuidado efectivo y compasivo. Recuerda que no estás solo; hay muchos recursos y comunidades de apoyo disponibles para ayudarte en este camino.

Manifestaciones motoras principales
- Bradicinesia.
- Alteración de la motricidad fina.
- Micrografía (estado en que la letra en manuscrita del paciente cada vez se hace más pequeña e ilegible).
- Hipotonía
- Sialorrea (producción excesiva de saliva).
- Temblor en reposo de 4 a 6 Hz. No rítmico. No regular.
- Rigidez muscular (Signo o fenómeno de la rueda dentada).
- Inestabilidad postural.
Manifestaciones no motoras principales
- Depresión y Ansiedad
- Apatía.
- Trastornos del sueño.
- Alteraciones sensoriales y dolor.
- Anosmia(pérdida o disminución del sentido del olfato).
- Trastornos de la función autonómica.
- Demencia
Terapia del habla
Como se mencionó la enfermedad de parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que va afectando progresivamente al paciente, una de sus muchas afectaciones es la hipofonía donde el paciente adquiere un tono de voz lento, bajo y de baja frecuencia que puede afectar su comunicación.Es importante que un logopeda o rehabilitador del lenguaje trabaje con el paciente el máximo tiempo posible, pues debe corregir la disfagia, la hipofonía, la ansiedad, la micrografía y demás aspectos del lenguaje que solo este profesional puede hacer mediante terapia de lenguaje y terapia de deglución para evitar complicaciones como la neumonía por aspiración.
Terapia física
La enfermedad de Parkinson cursa típicamente con afectación motora como la rigidez, el temblor, la bradicinesia y la inestabilidad postural. La bradicinesia o lentitud en los movimientos hace que el paciente tenga que esforzarse el doble para realizar sus tareas cotidianas porque se ven afectados, sobre todo, los movimientos de precisión como abrocharse los botones o escribir. Cuando la enfermedad avanza puede tener dificultades para levantarse de la silla, darse vuelta en la cama y tiene que caminar lentamente. Suele aparecer una «congelación» durante un breve período de tiempo cuando está caminando.por este motivo es de suma importancia la neurorehabilitación física para mejorar la rigidez y el tono muscular
Postura y equilibrio
La pérdida del equilibrio puede hacer que el paciente se caiga y producir lesiones. Esta dificultad y la pérdida de la capacidad de mantener la postura se ven afectadas principalmente en la marcha, al girar y al permanecer de pie. También al intentar levantarse o al inclinarse adelante. Es por eso que se recomienda usar un andador o un bastón y forma parte de los ejercicios manejados en la terapia de neurorehabilitación física.
Apoyo emocional
En general los síntomas del Parkinson se ven agravados por el estrés y las situaciones emocionales que causan ansiedad. La parte psicológica es muy importante. Los síntomas suelen mejorar con el descanso, el sueño y se utilizan técnicas de relajación o cualquier estrategia para controlar el estrés y la ansiedad. La enfermedad de Parkinson aumenta el riesgo de padecer demencia por lo cual la terapia neuropsicológica suele ser un complemento muy importante del tratamiento de la enfermedad.
Nuevos tratamientos.
La estimulación magnética transcraneal o rTMS es una técnica basada en la estimulación del cerebro mediante pulsos magnéticos generados por un dispositivo. Las evidencias demuestran que mejora la función de las extremidades superiores a corto plazo, y la marcha y los síntomas motores generales de la enfermedad de Parkinson a corto y largo plazo.
