¿Cómo saber si tengo Parkinson?
Giovana Femat Roldán 9 de julio de 2024 Padecimientos

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta principalmente el sistema motor del cuerpo. Es una condición progresiva, lo que significa que los síntomas empeoran con el tiempo.
Debido a que el diagnóstico es clínico, es sumamente importante acudir con un neurólogo para saber si una persona tiene enfermedad de Parkinson ya que este médico será quien realice un adecuado interrogatorio y exploración física neurológica para determinar si se tiene o no esta enfermedad.
A continuación, te explicaremos más acerca de que es la enfermedad de Parkinson, cómo se presenta y en qué datos se apoya el neurólogo para determinar este diagnóstico.
¿Qué es la enfermedad de Parkinson y cómo se presenta?
La enfermedad de Parkinson es la 2° enfermedad neurodegenerativa más común que existe. Es causada por la pérdida de células nerviosas en una parte del cerebro llamada sustancia negra, que produce dopamina, un neurotransmisor crucial para el control del movimiento.
Síntomas de la Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta principalmente el movimiento, pero también puede tener una variedad de síntomas no motores. Identificar estos síntomas es crucial para el diagnóstico temprano y el manejo efectivo de la enfermedad. A continuación, se detallan los principales síntomas de la enfermedad de Parkinson.
Síntomas Motores
1. Temblor en Reposo: El temblor es uno de los síntomas más reconocibles del Parkinson. Generalmente comienza en una extremidad, con mayor frecuencia en las manos o los dedos, y se produce cuando la persona está en reposo. Este temblor puede parecer como un movimiento de «frotarse el pulgar contra el índice».
2. Rigidez: La rigidez o aumento del tono muscular puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. A menudo se manifiesta como una sensación de resistencia cuando se intenta mover una articulación. Esto puede limitar la amplitud de movimiento y causar dolor.
3. Bradicinesia: La bradicinesia, o lentitud en el movimiento, es otro síntoma cardinal del Parkinson. Las actividades cotidianas, como caminar o vestirse, pueden volverse más lentas y difíciles. La bradicinesia también puede incluir una disminución en la expresión facial, lo que a veces se denomina «hipomimia» o «cara de máscara».
4. Inestabilidad Postural: La inestabilidad postural se refiere a la dificultad para mantener el equilibrio y la postura. Esto puede aumentar el riesgo de caídas y es un síntoma que generalmente aparece en las etapas más avanzadas de la enfermedad.
5. Dificultades en la Marcha: Los pacientes con Parkinson a menudo desarrollan una marcha característica con pasos cortos y arrastrando los pies. También pueden experimentar episodios de congelamiento de la marcha, donde sienten que sus pies están «pegados» al suelo.

Síntomas No Motores
1. Trastornos del Sueño: Las alteraciones del sueño son comunes en el Parkinson. Pueden incluir insomnio, somnolencia diurna excesiva y trastorno del sueño REM, donde el paciente actúa sus sueños vívidamente.
2. Trastornos Cognitivos: A medida que la enfermedad progresa, algunos pacientes pueden desarrollar problemas cognitivos, incluyendo dificultad para concentrarse, problemas de memoria y, en etapas avanzadas, demencia.
3. Cambios en el Estado de Ánimo: Los trastornos del estado de ánimo como la depresión, la ansiedad y la apatía son frecuentes en el Parkinson. Estos síntomas pueden ser tan debilitantes como los síntomas motores y afectan significativamente la calidad de vida.
4. Problemas Autonómicos: El Parkinson puede afectar el sistema nervioso autónomo, causando síntomas como hipotensión ortostática (caída de la presión arterial al ponerse de pie), estreñimiento, problemas urinarios y disfunción sexual.
5. Cambios en la Voz y la Deglución: Las personas con Parkinson a menudo experimentan cambios en la voz, como hablar en un tono bajo y monótono (hipofonía). También pueden tener dificultades para tragar (disfagia), lo que aumenta el riesgo de atragantamiento y neumonía por aspiración.
6. Fatiga: La fatiga es un síntoma común y debilitante en el Parkinson. Puede no estar directamente relacionada con la actividad física y a menudo no mejora con el descanso.
Si tú o un ser querido están experimentando alguno de estos síntomas, te animamos a buscar una evaluación médica. Un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia en el manejo de la enfermedad.
Ante la sospecha de enfermedad de Parkinson es crucial que la persona sea valorada por un neurólogo, es decir, un especialista en enfermedades neurológicas. El neurólogo es el especialista mejor capacitado para distinguir la enfermedad de Parkinson de otros trastornos que se pueden asemejar como el parkinsonismo vascular, la parálisis supranuclear progresiva, demencia de cuerpos de Lewy, temblor esencial, entre otros trastornos.
Historia clínica
El primer paso en el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson es una evaluación exhaustiva de la historia clínica y los síntomas del paciente. El neurólogo buscará signos típicos de Parkinson, como temblores en reposo, rigidez, bradicinesia (lentitud en los movimientos) y problemas de equilibrio y coordinación. Estos síntomas suelen comenzar de manera gradual y empeoran con el tiempo. Además, es común que los síntomas sean asimétricos, afectando inicialmente un lado del cuerpo más que el otro. El neurólogo también preguntará sobre cualquier historial familiar de la enfermedad y otros problemas médicos que podrían influir en el diagnóstico.
Exploración neurológica
Un neurólogo realizará un examen físico y neurológico detallado para evaluar los síntomas motores y otros signos relacionados con el Parkinson. Durante este examen, el médico observará el movimiento de las manos y pies, la marcha, el equilibrio y la coordinación del paciente. Evaluará la rigidez y buscará la presencia de temblores en reposo, que son característicos de la enfermedad de Parkinson. Además, se evaluarán los reflejos y la fuerza muscular. La bradicinesia, o lentitud en los movimientos, se comprobará a través de tareas simples que requieran movimientos repetitivos y rápidos de los dedos o las manos.
Respuesta a la medicación
Uno de los métodos más utilizados para confirmar un diagnóstico de Parkinson es observar la respuesta del paciente a la medicación específica para la enfermedad. La levodopa es el medicamento más comúnmente recetado para tratar los síntomas de Parkinson. Si los síntomas mejoran notablemente con el uso de levodopa, esto puede ser un fuerte indicio de que la persona tiene enfermedad de Parkinson. Sin embargo, la respuesta a la medicación no es concluyente por sí sola, ya que algunas otras enfermedades pueden responder a este tratamiento. Por lo tanto, esta prueba se utiliza en combinación con otros métodos de diagnóstico.
Descartar otras condiciones
Es fundamental descartar otras enfermedades y condiciones que pueden causar síntomas similares a los del Parkinson. Esto incluye trastornos neurológicos como el temblor esencial, efectos secundarios de medicamentos, enfermedades metabólicas y otras enfermedades neurodegenerativas. El neurólogo puede solicitar estudios de imagen como la resonancia magnética, análisis de sangre, pruebas de función autonómica y otras evaluaciones para excluir estas posibilidades. No existe ningún estudio que confirme el diagnóstico de enfermedad de Parkinson, por lo que estos estudios son solo para descartar otras causas de parkinsonismo. La correcta identificación de la causa de los síntomas es crucial para asegurar que el paciente reciba el tratamiento adecuado.
El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson es un proceso complejo que requiere una evaluación exhaustiva y un enfoque multidisciplinario. Si sospechas que puedes tener Parkinson, es crucial que consultes a un neurólogo. Solo un profesional de la salud puede proporcionar un diagnóstico preciso y recomendar un plan de tratamiento adecuado. Un diagnóstico temprano y preciso es fundamental para manejar los síntomas de manera efectiva y mejorar la calidad de vida del paciente.
