Giovana Femat Roldán 30 de marzo de 2023 General

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¿Puede una clínica especializarse en Parkinson?
Sí, una clínica puede especializarse en el tratamiento y manejo de la enfermedad de Parkinson. Estas clínicas de Parkinson cuentan con un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud con amplia experiencia y conocimientos en el diagnóstico, tratamiento y manejo de la enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento.
El equipo de una clínica especializada en Parkinson puede incluir:
- Médicos especialistas en neurología y trastornos del movimiento,
- Fisioterapeutas
- Terapeutas ocupacionales
- Logopedas
- Neuropsicólogos
- Trabajadores sociales y otros profesionales de la salud.
Juntos, estos expertos trabajan para brindar un enfoque integral y personalizado en el cuidado de los pacientes con Parkinson, abordando sus necesidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales.
Una clínica especializada en Parkinson también puede estar involucrada en investigaciones clínicas y estudios para mejorar la comprensión de la enfermedad y desarrollar nuevos tratamientos y enfoques terapéuticos.
Además, estas clínicas suelen estar en la vanguardia de las últimas investigaciones y avances en el campo de los trastornos del movimiento, lo que les permite ofrecer a sus pacientes acceso a terapias innovadoras y de última generación.
Pero, ¿qué es una clínica de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson, un trastorno del movimiento que afecta principalmente a personas mayores de 60 años, es una afección neurodegenerativa caracterizada por la pérdida progresiva de células nerviosas en el sistema nervioso. Los síntomas de la enfermedad incluyen:
- Rigidez muscular
- Deterioro cognitivo
- Trastornos del sueño
- Problemas en el sentido del olfato y otros síntomas motores que pueden dificultar la vida diaria de los afectados.
En este artículo de blog, exploraremos cómo una clínica especializada en la enfermedad de Parkinson puede marcar la diferencia en el manejo de esta compleja afección, abordando aspectos clave como el tratamiento farmacológico y la estimulación cerebral profunda.
En una clínica especializada en Parkinson, los pacientes tienen acceso a un equipo multidisciplinario de expertos en trastornos del movimiento, quienes se enfocan en brindar un enfoque integral y personalizado para abordar los diversos síntomas de la enfermedad. Estos profesionales están capacitados para diagnosticar y tratar síntomas menos conocidos, como los cuerpos de Lewy y la hipotensión ortostática, utilizando técnicas avanzadas como la resonancia magnética.
Además, en una clínica especializada, los pacientes pueden recibir tratamientos farmacológicos específicos, como inhibidores de la MAO y agonistas dopaminérgicos, así como orientación sobre cómo minimizar sus efectos secundarios.
La estimulación cerebral profunda también puede ser una opción de tratamiento para algunos pacientes, y el equipo de la clínica está preparado para brindar información y apoyo a lo largo de este proceso.
Si usted o un ser querido están experimentando síntomas de la enfermedad de Parkinson, no dude en ponerse en contacto con una clínica especializada. Puede hacerlo a través de correo electrónico o llamada telefónica, y comenzar el camino hacia una mejor calidad de vida.
¿Qué es la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson (EP) es un proceso neurodegenerativo complejo de aparición en la edad adulta y que constituye la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente por detrás de la demencia tipo Alzheimer.
En las clínicas neurológicas se valoran los padecimientos neurológicos más relevantes en la población, el médico neurólogo es el especialista que se enfoca en el estudio de enfermedades del sistema nervioso central y administra los medicamentos necesarios para evitar el desarrollo de la enfermedad.
- La prevalencia de esta enfermedad se estima en 0,3% de la población general y siendo aproximadamente el 1% en mayores de 60 años.
- La incidencia estimada es de 8 a 18 por 100.000 habitantes/año.
- Todos los estudios epidemiológicos han mostrado que tanto la incidencia como la prevalencia de la EP es de 1,5 a 2 veces mayor en hombres que en mujeres, lo que ha sugerido un posible efecto protector de los estrógenos.
- Por otro lado, se trata de una enfermedad de distribución universal, aunque se han sugerido diferencias interétnicas como un mayor riesgo en poblaciones hispanas.
Causas de la Enfermedad de Parkinson
Su etiología es desconocida y, en términos generales, la causa subyacente sería la combinación de factores ambientales y genéticos. Su base anatomopatológica se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra pars compacta (SNpc) del mesencéfalo, así como la presencia de inclusiones intracelulares llamadas cuerpos de Lewy, que están formados por agregados insolubles de proteína alfa-sinucleina anormalmente plegada.
El resultado de dicha neurodegeneración es la denervación dopaminérgica de las proyecciones de la SNpc hacia el núcleo estriado, lo que condiciona una alteración en la fisiología normal de los ganglios basales (GB) que origina las principales manifestaciones de la enfermedad.
Clínica de Parkinson
La Enfermedad de Parkinson se caracteriza por alteraciones fundamentalmente motoras, los signos cardinales típicos son el temblor de reposo que se presenta en el 70% de los casos. Se presenta rigidez que es característicamente en rueda dentada; y la acinesia, que se presenta tanto en movimientos espontáneos como en voluntarios, y típicamente, manifiesta con fatigabilidad y decremento progresivo de la amplitud durante movimientos repetitivos.
En las manifestaciones no motoras, ha ganado relevancia en los últimos años debido a su elevada prevalencia que se incrementa conforme la enfermedad progresa. Son síntomas muy variados como apatía o depresión, alteraciones del sueño, disfunción autonómica o síntomas sensitivos. Algunos síntomas como la hiposmia, el estreñimiento, la depresión, y el trastorno de conducta de sueño REM pueden preceder en varios años a las manifestaciones motoras clásicas y por lo tanto al diagnóstico de la enfermedad.
Clasificación de la Enfermedad
La enfermedad de Parkinson se ha intentado clasificar en subtipos, sin la existencia de un consenso generalizado.
- Predominio tremórico: con una ausencia relativa de otros síntomas.
- Predominio no tremórico; incluye un fenotipo rígido- acinético y se presenta con inestabilidad y trastorno de la marcha.
Esta diferenciación tendría implicaciones pronósticas ya que el curso de la enfermedad difiere entre los subtipos, siendo los de predominio tremórico de evolución más lenta, menor incapacidad y menor riesgo de deterioro cognitivo que aquellos no tremóricos.
¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Parkinson?
El diagnóstico “definitivo” precisa de la confirmación de los hallazgos neuropatológicos característicos, es decir, pérdida neuronal a nivel de la SNC y la presencia de cuerpos y neuritas de Lewy, y solo puede hacerse una vez que el sujeto ha fallecido.
Se fundamentan los criterios clínicos como:
- La presencia de un parkinsonismo (definido por bradicinesia -o lentitud de movimiento- y al menos otro signo motor).
- La exclusión de otras causas justificantes, generalmente descartadas por los antecedentes del paciente y el examen físico neurológico.
Los elementos fundamentales para llegar a este diagnóstico clínico son una anamnesis y una exploración neurológica detalladas. En la anamnesis, debemos resaltar como elementos sugestivos de EP el curso lentamente progresivo de la clínica cardinal motora (o parkinsonismo) y su distribución típicamente asimétrica.
En la exploración neurológica, aparte de objetivar las manifestaciones motoras características de la EP (temblor de reposo, rigidez, bradicinesia) para apoyar la sospecha clínica, se debe descartar la presencia de signos atípicos sugestivos de otras causas parkinsonismos, como son:
- Parálisis supranuclear de la mirada
- Déficits cognitivos clínicamente significativos de inicio precoz
- Signos corticales como apraxia motora
- Alteraciones de la sensibilidad cortical.
Tratamiento de la Enfermedad de Parkinson
Los tratamientos actualmente disponibles tienen un efecto estrictamente sintomático. Ningún fármaco ha demostrado efecto curativo (o neuroprotector) en los ensayos clínicos realizados hasta la fecha. El tratamiento de los síntomas debe estar adaptado al tiempo de evolución, fase de la enfermedad (precoz versus avanzada), al tipo de sintomatología presente y la discapacidad que conlleva (motora y no motora).
Aspectos motores
La levodopa o precursor oral de la dopamina es el gold-standard y fármaco más eficaz para el tratamiento de las manifestaciones motoras de la enfermedad de Parkinson.
La elección de iniciar agonistas o levodopa suele hacerse en función de la edad. Los primeros se usan de inicio sobre todo en personas menores de sesenta años, mientras que la levodopa de inicio se reservará para sujetos de mayor edad.
A medida que la enfermedad va progresando y en función del beneficio sintomático obtenido, la dosis se va optimizando según el rango terapéutico habitual de cada fármaco y, cuando esto ya no es posible en monoterapia, es habitual asociar otro fármaco o, en el caso que no se esté administrando, iniciar tratamiento con levodopa.