¿Cuáles son las causas del Parkinson?
Giovana Femat Roldán 14 de agosto de 2023 Sin categoría

La enfermedad de Parkinson es considerada una enfermedad idiopática, es decir, que se desconoce la causa. Sin embargo se han identificado algunos factores genéticos y ambientales que pueden contribuir a su desarrollo. Ejemplos de estos factores ambientales son: la exposición a pesticidas, herbicidas o metales pesados.
¿Qué es el Parkinson?
Las enfermedades neurológicas son la primera causa de discapacidad a nivel mundial, dentro de ellas se encuentra la enfermedad de Parkinson, una enfermedad que provoca movimientos involuntarios y limita la calidad de vida de la persona. La enfermedad de Parkinson se encuentra dentro de un grupo de enfermedades denominadas parkinsonismos, todas estas enfermedades comparten 3 características importantes para el diagnóstico: rigidez, movimientos lentos (bradicinesia) y temblor.
Actualmente se sabe que esta enfermedad suele aparecer después de los 50 años, especialmente se presenta mayor prevalencia entre los 85 y los 89 años y es una enfermedad que se ha visto mayormente en hombres.

¿Por qué sucede el Parkinson?
Los principales síntomas de la enfermedad se deben a la muerte de neuronas dopaminérgicas. Éstas son neuronas que se encuentran en un área del cerebro llamada ganglios basales y son las neuronas encargadas de producir dopamina, una sustancia que juega un papel importante para realizar y regular los movimientos.
Sin embargo no sólo la dopamina se encuentra afectada, sino que también se producen alteraciones en la producción de norepinefrina por daño neuronal, otra sustancia química que principalmente participa en las funciones del sistema nervioso autónomo, el cual se encarga de controlar las funciones involuntarias de nuestro cuerpo (latido del corazón, regulación de presión arterial, sudoración, etc.). Cuando existe menor norepinefrina en el cerebro se producen alteraciones del sistema nervioso autónomo: fatiga, alteraciones en la presión arterial, estreñimiento, desmayos.
Algo que también se ha encontrado en los cerebros de aquellos que han fallecido por enfermedad de Parkinson son la presencia de acúmulos de proteínas de alfa sinucleína, también llamados cuerpos de Lewy. Actualmente no se sabe para cuáles son las funciones de estas proteínas, sin embargo se continúan haciendo estudios para determinarlas y ver si existe una relación con las causas genéticas.
Se sabe que existen algunos factores ambientales que pueden iniciar la enfermedad en una persona genéticamente susceptible. Los tóxicos que se han estudiado son:
- Pesticidas y herbicidas:
Por ejemplo las sustancias que pueden ser encontradas en redes o tela para matar mosquitos.
- MPTP:
Se trata de una toxina que afecta al sistema nervioso central, ha habido reporte de casos en personas con uso de heroína sintética contaminada con esta sustancia que desarrollan síntomas de parkinsonismo
- Metales pesados:
Por ejemplo el manganeso al que se encuentran expuestos los soldadores o la exposición al plomo, sobre todo en trabajadores de construcción y pinturas.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Parkinson?
La primera y segunda fase de la enfermedad se caracteriza por:
- Trastornos en el sueño en donde la persona actúa sus sueños al dormir
- Disminución del olfato
- Síntomas autonómicos (estreñimiento, desmayos, presión baja)
En la tercera y cuarta fase es cuando se presentan:
- Rigidez al realizar movimientos debido a que los músculos presentan dificultad para relajarse posterior a una contracción
- Movimientos lentos
- Temblor cuando la persona se encuentra en reposo de las manos, brazos y piernas
- Voz apagada
- Ausencia de movimiento de brazos al caminar
- Pasos cortos
- Pérdida del equilibrio y coordinación
- Depresión y cambios emocionales
- Dificultad para deglutir, masticar y hablar
En la fase avanzada los pacientes presentan:
- Deterioro cognitivo
- Alucinaciones
- En ocasiones postración
Usualmente los síntomas se dividen de acuerdo a las fases previamente mencionadas, sin embargo la progresión de cada persona puede ser diferente y no presentar algunos de los síntomas.
¿Cómo se hace el diagnóstico de Parkinson?
Actualmente no se cuenta con algún estudio de laboratorio que confirme el diagnóstico de Parkinson, es por esto que es importante que el médico que valore a la persona con sospecha de Parkinson sea un especialista de las enfermedades neurológicas. Principalmente porque el diagnóstico se realiza por medio de una historia clínica detallada y una exploración física dirigida a este trastorno. Existen muchas enfermedades dentro del grupo de los parkinsonismos que se parecen entre sí y la forma de identificarlos son con base en lo observado en la consulta.
En ocasiones puede no ser distinguible del resto de los parkinsonismos y en esos casos se realiza una prueba terapéutica, es decir, se inicia tratamiento para Parkinson y se evalúa la respuesta: si presenta mejoría de los síntomas se confirma el diagnóstico de Parkinson, si no presenta respuesta, se considera otro diagnóstico.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad de Parkinson?
Debido a que la enfermedad se debe a una falta de producción de dopamina, el tratamiento consiste en ayudar mediante fármacos a que el cerebro pueda nuevamente generar dopamina en el cerebro para mejorar los síntomas.
El medicamento más usado en esta enfermedad es la levodopa. Las neuronas utilizan la levodopa como combustible para generar dopamina, sin embargo la levodopa por sí sola provoca muchos efectos adversos como náusea, vómito y fatiga, es por esto que suele darse en conjunto con carbidopa la cual disminuye estos efectos adversos.
Existen otro grupo de medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas de Parkinson:
- Agonistas de dopamina: aumenta la producción de dopamina
- Inhibidores de la MAO o COMT: disminuye la eliminación de dopamina
- Amantadina: regula los movimientos involuntarios
- Anticolinérgicos: regula el temblor y la rigidez muscular
La terapia con fármacos no es la única terapia que debe de recibir una persona con Parkinson, debido a que es una enfermedad compleja los pacientes suelen beneficiarse de un manejo multidisciplinario con terapia física para mejorar su autonomía, nutrición para evitar desnutrición, masajes para disminuir la tensión y terapia psicológica.