Beneficios de la fisioterapia en Parkinson
Giovana Femat Roldán 2 de julio de 2024 Servicios

El Parkinson es una patología en donde el paciente presenta un trastorno degenerativo en su sistema nervioso. Presenta un carácter crónico y afecta lentamente la zona del cerebelo que se encarga del control y coordinación de los movimientos que realiza nuestro cuerpo. Es causa de interés para los fisioterapeutas y rehabilitadores por ser una enfermedad que incide directamente en nuestro sistema nervioso.
La fisioterapia puede resultar de gran ayuda para mejorar la movilidad y el estado físico de las personas que sufren de la enfermedad de Párkinson, ayudando a favorecer la movilidad y facilitando la actividad de las rutinas diarias, la independencia, la integración, la autonomía y también el bienestar emocional.
¿Qué causa el Parkinson?
El Parkinson es producido como resultado de una degeneración progresiva de las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra. De este tipo de enfermedades es la que, con más frecuencia, tras la enfermedad del Alzheimer, afecta a las personas mayores de 65 años.
La patología se caracteriza por la disminución de estas neuronas, las cuales son las células nerviosas encargadas de producir dopamina e intervienen en procesos biológicos como la movilidad, motivación y función intelectual.
Fisioterapia en Parkinson
La fisioterapia no puede curar el parkinson pero sí puede favorecer el buen estado de salud del paciente. Es importante en el tratamiento de los síntomas porque es una terapia personalizada, adaptada a las necesidades de cada paciente y continua ya que el tratamiento se realiza de forma regular.
En términos generales, la fisioterapia mejora la condición física, la fuerza y flexibilidad de los pacientes. Algunos beneficios que genera la fisioterapia son:
- Corrige alteraciones posturales.
- Mejora la movilidad de las articulaciones y la movilidad corporal general.
- Reduce la postura.
- Alivia el dolor.
- Fortalecer la musculatura debilitada.
- Trabaja la elasticidad, la fuerza y el tono muscular.
- Trabaja el equilibrio estático y dinámico.
- Mejora la motricidad y la función respiratoria.
- Fomenta técnicas de relajación
Fases de la terapia en la Enfermedad de Parkinson
Cuando los pacientes se encuentran en la primera fase de la enfermedad, el fisioterapeuta puede centrarse en potenciar la actividad física, trabajando ejercicios de fuerza, equilibrio y coordinación.
Durante la segunda fase, el paciente ya muestra más síntomas y ciertas actividades diarias se vuelven más complicadas. En esta etapa, el fisioterapeuta debe añadir ejercicios para corregir alteraciones posturales, tratamientos para el alivio del dolor y la rigidez y estiramientos.
En la tercera fase, el paciente apenas puede caminar y la función del fisioterapeuta se vuelve esencial. Su trabajo consistirá en mantener la movilidad, evitar deformaciones, mejorar la calidad de vida y aliviar los síntomas de la enfermedad.
El Parkinson es una enfermedad compleja que altera severamente la vida de los pacientes. La fisioterapia será de gran ayuda para mantener la mejor calidad de vida posible y para ofrecerles herramientas que la hagan más llevadera.

Terapias que se realizan en la enfermedad
- Terapia ocupacional
La terapia de ocupación es imprescindible para mejorar la autonomía y la independencia del que la padece. Este tipo de ejercicios terapéuticos para personas con Parkinson ayuda a que puedan realizar tareas de la vida diaria. Por otra parte, contribuye a mejorar y mantener la condición motriz de diferentes partes del cuerpo que han sido afectadas. La intervención de esta área va asociada a diferentes factores:
- Actividades instrumentales de la vida diaria.
- Actividades sensoriales y motoras.
- Actividades psicosociales, teniendo en cuenta las limitaciones del paciente y como pueden ser mejoradas para aumentar su productividad y autoestima.
- Logopedia en Parkinson
La logopedia en pacientes con Parkinson permite a partir de una primera evaluación del paciente detectar qué dificultades pueden ser tratadas a partir de esta especialidad.
Hasta el 90% de los pacientes con Parkinson muestran eventualmente problemas del habla, a medida que transcurre la enfermedad, denominado disartria parkinsoniana. Está entre otras afectaciones son tratadas a partir de un tratamiento logopédico para la mejora de estas dificultades.
- Hidroterapia
Muy recomendada para la rehabilitación de la marcha, consiste en baños a una temperatura de 37º y 38ºC al enfermo consiguiendo así un efecto altamente relajante de la musculatura y la mente. Dentro del agua es muy fácil realizar giros de tronco y de las extremidades.
- Masajes musculares
Ayuda a disminuir la rigidez y la tensión muscular, mejorando no sólo la circulación sanguínea sino también la atrofia muscular y los problemas circulatorios. Por otro lado, el masaje linfático mejorará algo frecuente en los enfermos de Párkinson: los edemas y la inflamación.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta el sistema nervioso central, particularmente las áreas del cerebro que controlan el movimiento. Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero generalmente se dividen en síntomas motores y no motores.
Síntomas Motores
- Temblor en Reposo: Es uno de los síntomas más característicos y suele empezar en una extremidad, generalmente en las manos o los dedos. Este temblor es más evidente cuando la extremidad está en reposo y disminuye con la actividad.
- Bradicinesia: Se refiere a la lentitud de movimientos. Las tareas diarias pueden volverse difíciles y llevar más tiempo de lo habitual.
- Rigidez Muscular: Los músculos pueden sentirse tensos y rígidos, lo que puede limitar el rango de movimiento y causar dolor.
- Inestabilidad Postural: Las personas con Parkinson pueden tener problemas para mantener el equilibrio y la postura, lo que aumenta el riesgo de caídas.
- Alteraciones en la Marcha: Pueden aparecer dificultades para iniciar la marcha, pasos cortos y arrastrados, y una disminución del balanceo de los brazos al caminar.
Síntomas No Motores
- Problemas del Sueño: Insomnio, somnolencia diurna excesiva, y trastornos del sueño REM son comunes.
- Depresión y Ansiedad: Estos problemas de salud mental son frecuentes y pueden preceder a los síntomas motores.
- Deterioro Cognitivo: A medida que progresa la enfermedad, pueden aparecer problemas de memoria y dificultades en el pensamiento y el juicio.
- Disfunción Autonómica: Puede incluir problemas como estreñimiento, hipotensión ortostática (caída de la presión arterial al ponerse de pie), y problemas urinarios y sexuales.
- Pérdida del Olfato: La anosmia (pérdida del sentido del olfato) es a menudo uno de los primeros síntomas en aparecer.
- Dolor y Malestar: Puede haber dolor en diversas partes del cuerpo debido a la rigidez muscular y otros factores.
