10 signos tempranos de la enfermedad de Parkinson
Giovana Femat Roldán 11 de marzo de 2024 Padecimientos

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta principalmente el sistema nervioso central. Aunque su causa exacta aún no se comprende completamente, implica la degeneración progresiva de ciertas áreas del cerebro que controlan el movimiento. Esta enfermedad puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen.
¿Qué es la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson es una afección crónica del sistema nervioso central que afecta principalmente la capacidad del cuerpo para controlar el movimiento. Se caracteriza por la degeneración progresiva de las células nerviosas en una región del cerebro llamada sustancia negra. Estas células nerviosas son responsables de producir dopamina, un neurotransmisor crucial para regular el movimiento y la coordinación muscular.
La causa exacta de la enfermedad de Parkinson aún no se comprende completamente, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales. La enfermedad tiende a desarrollarse gradualmente, y aunque puede afectar a personas de todas las edades, es más común en personas mayores de 60 años.
Manifestaciones clásicas de la enfermedad de Parkinson
En las etapas avanzadas de la enfermedad, se manifiestan una serie de síntomas característicos. Estos incluyen:
- Temblores:
Movimientos involuntarios, rítmicos y oscilatorios que generalmente comienzan en una extremidad, como un dedo de la mano.
- Rigidez muscular:
Sensación de rigidez o resistencia en los músculos, lo que dificulta la amplitud de movimiento.
- Bradicinesia:
Lentitud de movimientos voluntarios, lo que puede afectar actividades cotidianas como caminar, levantarse de una silla o escribir.
- Inestabilidad postural:
Dificultad para mantener el equilibrio y la postura adecuada, lo que puede aumentar el riesgo de caídas.
- Marcha arrastrada:
Pasos cortos y arrastrados, con una postura encorvada y dificultad para iniciar o detener la marcha.
- Cambios en la escritura:
Letra más pequeña y más apretada, dificultad para escribir o mantener la misma velocidad de escritura.
- Expresión facial reducida:
Pérdida de expresiones faciales naturales, como sonrisas o parpadeos, dando una apariencia de rostro inexpresivo.
- Voz monótona:
Habla más suave y monótona, con menos inflexiones vocales.
- Trastornos del sueño:
Dificultad para conciliar el sueño, mantenerse dormido o experimentar sueños vívidos y perturbadores.
- Problemas cognitivos:
Dificultad para concentrarse, recordar información o realizar tareas mentales complejas.
Identificación temprana de la enfermedad de Parkinson
Si bien los síntomas mencionados anteriormente son característicos de la enfermedad de Parkinson en etapas avanzadas, también hay signos tempranos que podrían indicar su presencia en una fase inicial.
- Pérdida del olfato:
La pérdida del sentido del olfato, también conocida como anosmia, puede ser uno de los primeros signos de la enfermedad de Parkinson. Las personas pueden notar que tienen dificultad para detectar olores familiares que antes eran reconocibles, como café, flores o comida.
- Estreñimiento:
El estreñimiento crónico o persistente, incluso cuando se mantienen hábitos dietéticos y de ejercicio regular.
- Cambios en la expresión facial:
Los cambios en la expresión facial, como una reducción en las expresiones sonrientes o una mirada inexpresiva.
- Rigidez muscular leve:
La rigidez muscular leve o la sensación de tensión en los músculos, especialmente en el cuello, los hombros o los brazos, pueden ser uno de los primeros signos de la enfermedad.
- Cambios en la escritura:
Las alteraciones en la caligrafía, como letras más pequeñas, temblores en la escritura o una escritura menos legible.
- Cambios en la voz:
Los cambios en la voz, como un tono más suave, menos modulación o una voz monótona.
- Fatiga:
Sentirse constantemente cansado o fatigado, incluso después de períodos de descanso adecuados.
- Dificultad para mantener el equilibrio:
Experimentar ocasionalmente sensación de inestabilidad o pérdida de equilibrio al estar de pie o caminar.
- Disminución de la destreza manual:
Notar dificultad para realizar tareas que requieren movimientos finos y precisos con las manos, como abrochar botones, atar cordones o escribir con precisión.
- Cambios en la postura:
Notar una ligera inclinación o encorvamiento de la espalda al estar de pie o caminar.

¿Qué hacer si están presentes éstos signos?
Aunque es importante recordar que la presencia de uno o más de estos signos no garantiza que una persona tenga la enfermedad de Parkinson, si deben levantar la sospecha debido a la asociación con la progresión de la enfermedad. Por este motivo, si experimenta varios de estos síntomas de manera persistente o progresiva, es recomendable acudir a consulta y valoración con el neurólogo, quién tras una evaluación especializada podrá descartar o confirmar la enfermedad para realizar un diagnóstico oportuno. El tratamiento temprano puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida a largo plazo.
¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad de Parkinson?
El tratamiento de la enfermedad de Parkinson se enfoca en aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de la persona, dado que actualmente no existe una cura definitiva para esta condición. Es importante recordar que cada individuo puede experimentar la enfermedad de manera diferente, y por ello, el plan de tratamiento debe ser personalizado y puede incluir una combinación de medicamentos, terapias y en algunos casos, cirugía.
Medicamentos
La medicación es el pilar del tratamiento para el Parkinson, buscando principalmente aumentar o sustituir la dopamina, un neurotransmisor que se encuentra en niveles bajos en las personas con esta enfermedad. Entre los medicamentos más comunes se encuentran:
- Levodopa
- Inhibidores de la COMT
- Inhibidores de la MAO-B
- Agonistas de la dopamina
- Anticolinérgicos
- Amantadina
Terapias
- Fisioterapia:
Ayuda a mejorar la movilidad, el equilibrio y a reducir la rigidez y la fatiga.
- Terapia ocupacional:
Busca mantener la independencia del paciente en sus actividades diarias.
- Logopedia:
Se enfoca en los problemas de habla y deglución que pueden presentarse en personas con Parkinson.
Cirugía
La cirugía, como la estimulación cerebral profunda (ECP), puede ser una opción para algunos pacientes que no responden adecuadamente a los medicamentos. La ECP implica implantar electrodos en partes específicas del cerebro para regular los circuitos neuronales que están descontrolados.
Estilo de vida
- Ejercicio regular:
Mejora la movilidad y el estado de ánimo.
- Nutrición equilibrada:
Algunas personas pueden necesitar ajustes en su dieta para manejar mejor los síntomas del Parkinson.
Apoyo emocional
El apoyo emocional es fundamental. Grupos de apoyo, terapia psicológica y el apoyo de amigos y familiares pueden ser muy valiosos para las personas con Parkinson y sus cuidadores.
El camino a seguir con el Parkinson es tan único como la persona afectada por la enfermedad. Ajustar el tratamiento a medida que avanza la enfermedad es crucial para mantener la calidad de vida. Se recomienda mantener una comunicación constante con el equipo de atención médica para adaptar el tratamiento a las necesidades cambiantes de la persona.
